Beata María Romero Meneses

Providencia de mi Dios,
oh madre, que tantas veces he invocado,
y a quien he ofrecido, consagrado,
entregado esta casa
y cuantos ha reunido en ella tu gracia.
Providencia siempre buena,
tan sabia, tan llena de piedad y amor
para con tus pobres criaturas;
te adoramos, te bendecimos,
nos abandonamos
en tus manos sin reserva.
Haz de nosotros todo lo que quieras.
Sólo deseamos
cumplir tu voluntad en todo:
En las humillaciones y en las grandezas,
en la pobreza y en la riqueza,
en la salud y en la enfermedad,
en la vida y en la muerte.
Providencia de mi Dios,
vela sobre tus hijos,
afiánzanos, dirígenos.
Sé tú nuestra defensa,
nuestra guía y nuestra esperanza.
¡Dios Sólo en el tiempo!
¡Dios Sólo en la eternidad!
¡Dios Sólo en el día de hoy!
En todo y en cada cosa,
¡Dios Sólo!

  • Por la Escuela menesiana I que se desarrolla en Achocalla, Bolivia.
  • Por los menesianos, las obras y las vocaciones del distrito San Francisco Javier (Indonesia – Japón – Filipinas)
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por la familia menesiana del colegio Cardenal Copello de Buenos Aires.
  • Por la comunidad de Kakooge (Uganda) y la de Berrio-Otxoa (España).

Entre el estado religioso y la misión educativa del Hermano existe una unidad fundamental y una reciprocidad de influencias: su consagración religiosa se expresa en su compromiso apostólico y lo especifica; su compromiso apostólico alimenta y caracteriza su vida de consagrado. Esta interacción marca todos los ámbitos de su existencia.

Los comienzos de la conversión siempre son duros; uno no se vence a sí mismo sin que cueste.

1968: François-Xavier Poitras (Félix-Marie)
1978: Pierre Kernaflen (Félicissime-Marie)