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Hoy reza por las vocacionesGabino Moreno de HuatuscoLos Hermanos transforman el mundo con la fuerza silenciosa de la fraternidad.
Providencia de mi Dios,oh madre, que tantas veces he invocado,y a quien he ofrecido, consagrado,entregado esta casay cuantos ha reunido en ella tu gracia.Providencia siempre buena,tan sabia, tan llena de piedad y amorpara con tus pobres criaturas;te adoramos, te bendecimos,nos abandonamosen tus manos sin reserva.Haz de nosotros todo lo que quieras.Sólo deseamoscumplir tu voluntad en todo:En las humillaciones y en las grandezas,en la pobreza y en la riqueza,en la salud y en la enfermedad,en la vida y en la muerte.Providencia de mi Dios,vela sobre tus hijos,afiánzanos, dirígenos.Sé tú nuestra defensa,nuestra guía y nuestra esperanza.¡Dios Sólo en el tiempo!¡Dios Sólo en la eternidad!¡Dios Sólo en el día de hoy!En todo y en cada cosa,¡Dios Sólo!
María, modelo de obediencia:Por su «Fiat», la Santísima Virgen María constituye el modelo de toda obediencia en la fe. Atenta a la Palabra que habita en ella, se dispone en una actitud permanente de escucha y de realización. Acogida por Isabel como madre del Señor, María se presenta como su humilde sierva. Conformándose constantemente a la voluntad de Dios, hace suya la actitud obediente de Jesús, «Hijo del hombre, que no ha venido a ser servido, sino a servir».
Los Hermanos tendrán la más tierna devoción a la Santísima Virgen: recurrirán a ella muy a menudo, como a su Madre, y se esforzarán, imitando sus virtudes, en merecer que ella atraiga las bendiciones de Dios sobre sus obras.
1992: Désiré-Charles Beaulieu (Arthur)2021: Médéric Boutin (Roch-Marie)
Jesús dijo: Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Hoy celebramos nuestra más profunda verdad: Dios es comunión, es familia, es relación, es Trinidad de Personas en un solo Dios verdadero. En el principio existía la comunión, la relación entre las tres personas divinas, hacia dentro y hacia fuera. Dios es relación y de ese principio vivimos nosotros, pues somos su imagen y semejanza. Somos relación. Las relaciones nos definen. Somos, gracias a los lazos que tejemos y que cortamos para más vida. No hay verdad más profunda y decidora de lo que somos. La Santísima Trinidad nos enseña que vivimos, si CON-vivimos.El misterio de Dios Trinidad viene que liberarnos de la imagen del Dios Poder y a empaparnos del Dios Amor. El Dios trino es la plenitud del amor, porque es su esencia y sólo en la medida que amemos, podremos conocer a Dios.La Trinidad no es una verdad para creer sino la base de nuestra experiencia cristiana. Una profunda vivencia del mensaje cristiano será siempre una aproximación al misterio Trinitario. Lo más urgente en este momento para el cristianismo, no es explicar mejor el dogma de la Trinidad, sino hacer experiencia de que somos comunión, que nos necesitamos, que los lazos nos definen y que no podemos vivir sin ellos. Nada de lo que podemos pensar o decir sobre Dios es adecuado a su ser. Cualquier definición o cualquier calificativo que atribuyamos a Dios serán incorrectos. Todo lo que sabemos racionalmente de Dios es un estorbo para vivir su presencia vivificadora en nosotros. Callar sobre Dios, es siempre más exacto que hablar. El Dios revelado por Jesús, es amor. Pero ¡ojo!, no es un ser que ama sino el amor mismo. En Dios el amor no es una cualidad como en nosotros, sino su esencia. Si dejara de amar un solo instante a un solo ser, dejaría de existir. Esta es la esencia del evangelio.La mejor noticia que podría recibir cualquier ser humano es que Dios no puede apartarlo de su amor. Esta es la verdadera salvación que tenemos que apropiarnos. Es también el fundamento de nuestra confianza en Dios: saberme amado incondicionalmente y para siempre, aunque yo no corresponda a ese amor.El Padre no envió al Hijo para juzgar al mundo sino para salvar al mundo y dar la vida eterna. Creer en el misterio de la cruz es creer que Dios entregó a su Hijo para que tengamos vida. La postura ante el misterio de la cruz revela nuestra actitud más profunda ante la vida.Aceptar el misterio de la cruz es caminar hacia la luz y obrar el bien. No aceptar el misterio de la cruz es permanecer en las tinieblas y no querer caminar hacia la cruz. La cruz revela la profundidad de nuestro corazón, si nuestras obras son buenas o son malas.La cruz es la que discierne nuestras actitudes y nuestra vida. Hacer verdadera nuestra vida es exponerla al misterio de la cruz, es ir a la luz, es ver si nuestras obras están hechas en Dios.
Jesús y el Padre:Se sabe amado por él; no sólo se sabe amado, sino que su Padre se lo expresa en distintos momentos de su vida (Bautismo y Transfiguración) y lo hace frente a otros. Jesús habla de la relación entrañable con su Padre, a veces directamente y otras en parábolas. Es necesario amar y expresar el amor. El amor no es teoría, no son palabras bonitas; son gestos y acciones dadoras de vida. Ama y haz lo que quieras, nos decía San Agustín, pero ama y sin condición.
Este no es como los otros libros que escriben los hombres o explican penosamente; éste está abierto para todos y cada uno, puede leer en él, en cierto modo, los secretos de Dios, sin que sea necesario ningún esfuerzo del espíritu para comprenderlos. Al echar los ojos sobre la cruz, el más pequeños de los fieles ve enseguida hasta qué punto Dios lo ha amado; descubre la profundidad del abismo al que el pecado nos ha hecho descender, al considerar con qué dolorosos esfuerzos de caridad, nos ha sacado Jesús; juzga la divinidad y el precio del alma, al pensar lo que Jesús ha sufrido para salvarla; y si alguna cosa puede darle una idea de esa dicha que el ojo no ha visto y que nos está reservada, será también la cruz, puesto que ella nos dice que ha sido necesario que Cristo sea expuesto a todos los dolores y colmado de todos los oprobios para merecernos participar con El de su eterna gloria. (A.51)
Cada vez que nos juntamos,siempre vuelve a sucederlo que le pasó a Maríay a su prima la Isabel:Ni bien se reconocieronse abrazaron y su fese hizo canto y profecía,casi, casi un chamamé.Y es que Dios es Dios familia,Dios amor, Dios Trinidad.De tal palo tal astilla,somos su comunidad.Nuestro Dios es Padre y Madre,causa de nuestra hermandad.Por eso es lindo encontrarse,compartir y festejar.Cada vez que nos juntamossiempre vuelve a sucederLo que dice la promesade Jesús de Nazareth:Donde dos o más se junten,en mi Nombre y para bien,yo estaré personalmente,con ustedes yo estaré.Cada vez que nos juntamos,siempre vuelve a sucederlo que le pasó a la gentereunida en Pentecostés:Con el Espíritu Santo,viviendo la misma fe,se alegraban compartiendolo que Dios les hizo ver.
Hoy reza por las vocacionesEmma de HuatuscoEl Hermano vive su consagración no para sí, sino para sus hermanos.
Eucaristía:La Eucaristía, «signo de unidad y vínculo de caridad», es la fuente y el culmen de la vida comunitaria. Es «el hogar del amor divino, del celo y de la entrega». Los Hermanos encuentran en ella inspiración y sustento. Se unen a la ofrenda de Cristo y renuevan su consagración. De este modo, sacan consuelo e impulso de la Eucaristía para ser signo del amor gratuito y fecundo de Dios por la humanidad.
Si nunca fuéramos frustrados y si todos nuestros esfuerzos fueran completamente exitosos, ¿dónde estarían nuestros méritos? Lee la vida de los santos fundadores de las obras y la de los misioneros, e infórmate, avívate con sus ejemplos.
2005: Isaías López (Anselmo) Nació en 1912 en Treviño (Burgos). Trabajó en Argentina y Uruguay desde el año 1941 hasta su muerte en Villa Gobernador Gálvez. 1974: Joseph Morvan (Numérien)1976: Wilfrid Lachance (Philippe-Joseph)1990: Henri Vincent (Simplice-Joseph)2011: Miguel Ángel Blanco Rodríguez: Nació el 6 de febrero de 1956 en Palencia. Murió en Madrid.
Volvieron de nuevo a Jerusalén. Mientras Jesús caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a él y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?Jesús les respondió: Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. Díganme: el bautismo de Juan, ¿venía del cielo o de los hombres?Ellos se hacían este razonamiento: Si contestamos: «Del cielo», él nos dirá: «¿Por qué no creyeron en él»? Diremos entonces: «De los hombres»? Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta, respondieron a Jesús: No sabemos.Y él les respondió: Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.
Lo primero, que llama la atención en este evangelio, es que, después de la acción violenta de Jesús al desautorizar el Templo y a quien en el vendían animales para ellos sacrificios rituales, lo que les preocupaba a los sumos sacerdotes no era si Jesús tenía o no razón, en la tremenda denuncia que hizo de ellos al llamarlos “bandidos”. No. Lo que aquellos clérigos sagrados les preocupaba era el problema del poder. Es decir, si Jesús tenía o no tenía la autoridad (exousía) para desautorizar de forma insultante a los sumos sacerdotes del templo. Es típico de los “hombre de la religión” buscar el poder, exigir poder, interesarse por el poder. El tema de la honradez o de la coherencia, por lo visto, a aquellos clérigos les interesaba menos. O no les interesaba en absoluto.En la deliberación, para responde a Jesús, no les preocupa tampoco la sinceridad de por qué no aceptaron el mensaje de conversión de Jaun Bautista. Lo que, a toda costa, buscan y quieren es quedar bien ante los que los oyen. Si a la gente de Iglesia le interesa el poder, no le importa menos la imagen pública. De ahí, la notable hipocresía y la falta de sinceridad que se nota y hasta se palpa en gentes, por otra parte, muy religiosas.Los sacerdotes del templo “tenían miedo” al pueblo. Los evangelios lo dicen repetidas veces (Mc 11,18.32;12,12; Mt 14,5,21,26.46; Lc 20, 1;22,2). Utilizando siempre el verbo griego “phobéomai”, que se deriva del término “phóbos”, angustia, miedo. Los “hombres de religión” los hombres “sagrados”, cuidan sobre todo su imagen pública. Y por eso anteponen esa imagen a cualquier otra cosa. De ahí la hipocresía, la falta de verdad o de sinceridad, que se advierte en tales personajes. Jesús nunca soportó esta manera de proceder en la vida.
En todo lo que ha pasado, lo que más me ha impresionado es la benevolencia de Dios para nuestra congregación: Si Évain se hubiera quedado en Ploërmel, la habría destruido tarde o temprano. Para que su profunda hipocresía fuese descubierta, era necesario que hiciese lo que ha hecho, y que, yéndose lejos, se imaginase estar libre de toda vigilancia y de toda dependencia” (Al H. Ambrosio, 8-10-1842)
Jesús, al contemplar en tu vida,el modo que tú tienes de tratar a los demás, me dejo interpelar por tu ternura. Tu forma de amar nos mueve a amar. Tu trato es como el agua cristalina, que limpia y acompaña el caminar.Jesús, enséñame tu modode hacer sentir al otro más humano.Que tus pasos sean mis pasos,mi modo de proceder.Jesús, hazme sentir con tus sentimientos,mirar con tu mirada,comprometer mi acción;donarme hasta la muerte por el reino,defender la vida hasta la cruz,amar a cada uno como amigoy en la oscuridad llevar tu luz.Jesús, yo quiero ser compasivo con quien sufre,buscando la justicia, compartiendo nuestra fe.Que encuentre una auténtica armoníaentre lo que creo y quiero ser;mis ojos sean fuente de alegría,que abrace tu manera de ser.Quisiera conocerte, Jesús, tal como eres.Tu imagen sobre mí es lo que transformarámi corazón en uno como el tuyo,que sale de sí mismo para dar;capaz de amar al padre y los hermanos,que va sirviendo al reino en libertad.
Hoy reza por las vocacionesCarmen DammannSer Hermano es dejarse mover por la compasión hasta el fondo del corazón
Señor, que has dicho:‘Dejen que los niños vengan a Mí’.Tú me has inspirado el deseode dedicar mi vidaa los niños y jóvenespara llevarlos a Ti.Dígnate bendecir mi vocación,asísteme en mis trabajos de hoy,derrama sobre mí,sobre todos mis hermanosy sobre todos los que trabajamosen esta obra educativa,el espíritu de fortaleza,de caridad y de humildad,para que nada nos apartede tu servicio.Haz que hoy cumpla con celoel ministerio educativoal que me has consagrado.Hazme perseverar hasta el finpara alcanzar asíla salvación que noshas prometido. Amén
Por las misiones en la Iglesia.Por los países donde reina la división, la violencia, la guerra y por los que aún viven esclavizados en nuestro mundo.Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la Delegación del Congo.Por la familia menesiana de Huatusco (México) y la de Nanclares de la Oca.Por la paz en el mundo.
Lectura espiritual:Se invita a cada comunidad a que determine momentos de lectura espiritual común: los textos pueden servir entonces de punto de partida para enriquecedores intercambios comunitarios.
Jesucristo asciende al cielo para ser nuestro abogado ante su Padre y nuestro pontífice presente ante el trono de Dios. Él intercede continuamente por nosotros, como por sus hermanos.
2014: Marius Ntwatwa (Marius Mary)
Jesús llegó a Jerusalén y fue al Templo; después de observarlo todo, como ya era tarde, salió con los Doce hacia Betania. Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al divisar de lejos una higuera cubierta de hojas, se acercó para ver si encontraba algún fruto, pero no había más que hojas; porque no era la época de los higos. Dirigiéndose a la higuera, le dijo: Que nadie más coma de tus frutos» Y sus discípulos lo oyeron.Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, y prohibió que transportaran cargas por el Templo.Y les enseñaba: ¿Acaso no está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones.Cuando se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas, buscaban la forma de matarlo, porque le tenían miedo, ya que todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza.Al caer la tarde, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar otra vez, vieron que la higuera se había secado de raíz. Pedro, acordándose, dijo a Jesús: Maestro, la higuera que has maldecido se ha secado. Jesús respondió: Tengan fe en Dios. Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: Retírate de ahí y arrójate al mar, sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas.
Señor, Padre misericordioso. Tú has elegido a algunos hijos tuyos para que anuncien tu amor en el mundo, y así haces posible que llegue a todos los pueblos el fruto sabroso de tu Presencia. Haz que nuestro fruto permanezca a través de nuestra comunión contigo y con tu Hijo Jesús. Ayúdanos a acogerlo como al Amigo y Maestro que cada día entra en el templo santo de nuestra vida. Que él renueve cada día su alianza con nosotros por nuestra fe y nuestra oración, que rebosen de confiado abandono. Amén.
Las hojas de la higuera remiten claramente a la experiencia de Adán en el jardín del Edén, a su implicación con el pecado, a su desnudez y a su vergüenza posterior. Al pararse ante la higuera mientras iba de camino hacia Jerusalén y dirigir su mirada a las hojas que ocultan la falta de fruto, Jesús desvela nuestra verdad y deja al desnudo nuestro corazón, no para condenarlo, sino para salvarlo, para curarlo. De hecho, el fruto de la higuera es dulce; el Señor, para hablar a nuestra vida, busca la dulzura del amor. De esta manera, la higuera estéril, privada de fruto y de vida, hace presente el tiempo vacío de sentido y profanado, usado no para la relación con Dios, sino para la huída y para el no-encuentro. Como sucedió a Adán, así sucedió a Israel y tal vez lo mismo nos sucede también a nosotros.
Parecida a una planta recién nacida, que pronto se seca cuando se nos olvida regarla y cultivarla con cuidado, la piedad se queda agostada en nuestro corazón y lejos de producir frutos al desarrollarse, cada día mueren algunas de sus raíces. No es suficiente con conocer el mal y deplorarlo, hay descubrir sus causas y remediarlas. (Sobre la perfección)
Los lirios del campo y las aves del cieloNo se preocupanporque están en mis manos.Tené confianza en mí,acá estoy junto a vos.Amá lo que sos y tus circunstancias.Estoy con vos, con tu cruz en mi espalda.Todo terminará bien.Yo hago nuevas todas las cosas.Yo vengo a traerte vida,vida en abundancia, en abundancia.Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida,Vida en abundancia, en abundancia.No hice al hombre para que esté solo.Caminen juntos como hermanos,sopórtense mutuamente,ámense unos a otros.La felicidad de la vida eternaempieza conmigo en la tierra.Sentite vivo,la fiesta del reino comienza acá.
Hoy reza por las vocacionesReyna Can TorrLos Hermanos son profetas que anuncian la ternura sin fronteras de Dios.
Padre bueno,te doy gracias por la vida,regalo de tu amor.Haz que la comparta con todos:con mis hermanos, con mi familia,con mis amigos,tejiendo lazos como lo hizo Jesús.Envíame tu Espíritu Santopara descubrir lo que quieres de mí.Hazme cada día más parecido a tu Hijo:que sus sentimientos sean mis sentimientos,que sus pensamientossean mis pensamientos,que su proyecto sea mi proyecto,que ame como Él amó.Como a María, Padre Bueno,concédenos a todosun corazón dócil a tu Palabra. Amén
Lectura espiritual:Para alimentar permanentemente su vida interior, los Hermanos dedican al menos dos horas semanales a la lectura espiritual. Dan prioridad a la profundización en el conocimiento de las Escrituras y de los principales documentos de la Iglesia y de la Congregación.
Recordemos que debemos llevar las cargas de los demás, y que la nuestra es quizás, sin que nos demos cuenta, la más pesada de todas.
1971: Bernard Lafontaine (Godefroy)1998: Jean Talvat (Romain-Pierre)2010: René Côté (Roger-Bernard)2016: Pierre Bolard (Gabriel Maurice)2018: Arthur Aubry (Lucien-Marcel)2025: Fernand Poudrier (Elphège-Marie)
Cuando Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo –Bartimeo, un mendigo ciego– estaba sentado junto al camino.Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: Jesús, Hijo de David, ¡ten piedad de mí!Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: ¡Hijo de David, ten piedad de mí!Jesús se detuvo y dijo: Llámenlo.Entonces llamaron al ciego y le dijeron: ¡Animo, levántate! Él te llama.Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él.Jesús le preguntó: ¿Qué quieres que haga por ti?Él le respondió: Maestro, que yo pueda ver.Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado.En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.
El ciego, identificado como Bartimeo, estaba sentado al borde del camino. Esa imagen ya dice mucho: estaba al costado del camino, pero no caminaba; escuchaba hablar de Jesús, pero no lo seguía. Vivía limitado por su oscuridad y por la dependencia de los demás. Sin embargo, cuando oye que Jesús pasa, algo cambia dentro de él. Comienza a gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!” No se deja callar por la multitud. Su necesidad es más fuerte que la vergüenza o el miedo.Luego ocurre algo decisivo: Jesús se detiene. En medio de tanta gente, escucha la voz de uno que clama con fe. Esto revela un rasgo profundo del corazón de Cristo: Donde la gente veía a un mendigo, Jesús vio a una persona con dignidad y con un corazón dispuesto.Bartimeo no pide dinero ni comodidad, pide recuperar la vista. Es lo que más necesitamos: Ver, comprender, encontrar sentido, salir de la oscuridad interior. Es lo que más necesitan los niños y jóvenes que tenemos en las aulas. Nosotros, como Jesús, estamos llamados a estar atentos a sus gritos. Muchas veces detrás de actitudes hoscas se esconde una necesidad que cuesta expresar. Otras veces la multitud, la cantidad de alumnos a atender, nos imposibilitan escucharlos. O nos contentamos con atender el conjunto. La historia de Bartimeo también interpela nuestra propia vida. Todos, en algún momento, tenemos cegueras: miedo, orgullo, heridas, desesperanza o confusión. Y muchas veces permanecemos “al borde del camino”, observando pasar la vida sin animarnos a dar el paso de la fe. Pero el evangelio muestra que quien clama sinceramente a Jesús, puede encontrar una nueva mirada y una nueva dirección.
Él no nos falla nunca; siempre está cerca de nosotros, para iluminarnos, consolarnos, fortalecernos. Si, pues, nos sentimos ciegos, afligidos y débiles, es para que recurramos a él con fe viva y con tierna confianza. Hija mía, que Dios sólo sea todo para ti. (A la señorita A. Chenu)
Ciego y perdido estaba yo,sin rumbo y sin dirección.Pero escuché tu dulce voz.Mi corazón se despertó.Desesperado te busquéy con mi voz a ti clamé.Eres la respuesta a mi oración,Jesús, por tu nombre salvo soy.Yo creo en ti, Jesús.Pongo mi fe en tu Palabra y en la cruz.Yo creo en ti, Jesús.Te seguiré y cantaré por siempre.Ya no vivo en temor.Tu luz me alcanzó.Soy salvo por tu amor.En ti tengo libertad.Me diste identidad.Tu hijo ahora soy.En ti seguro ahora estoy.Pongo mi vista en ti, Señor,y de tu amor proclamaré.Tus maravillas contaré.Ya no hay temor.Vivo por tu amor.Tu hijo yo soy.
Hoy reza por las vocacionesGuadalupe Chacón (Puebla)El Hermano celebra la vida de sus hermanos pequeños como Eucaristía.
Señor Jesús,Tú que dijiste que todos sean uno,te damos gracias por llamarnos a la unidad,por desafiarnos a salirde nuestros esquemas y seguridades.Sabes de nuestras resistenciase inseguridades,sabes de nuestros sueños y anhelos;no te son desconocidasnuestras limitaciones y pobrezas,y también con ellasquieres gestar la nueva realidad.Nos confiamos a María,que salió a prisa al encuentrode la vida que clama.Haz de la familia menesianaun cuerpo para la misiónque cuide y defienda la vidade los más pequeños del sur.Amén.
Lectio Vitae: La Lectio Vitae cotidiana abre al Hermano a la presencia de Dios y a sus llamadas. Le permite captar las resistencias que opone a la acción del Espíritu. Lo ayuda a unificar su vida y lo hace disponible al Señor que actúa en él.
Cuando tu corazón está lleno de amargura, recuerda que éste es el momento de la prueba, y mantén en Dios una confianza tanto más viva cuanto más débil te sientas.
1977: Lionel Gendron (Bonaventure-Joseph)1996: Joseph Bourrée (Séraphin)1999: Isidore Meslé (Daniel-Paul)2017: Juan Luis Barturen Uriarte (Cirilo): Nació el 9 de octubre de 1923 en Bakio. Murió en Berrio-Otxoa, Bilbao.
Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder:Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos: ellos se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Y tres días después, resucitará.Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir. Él les respondió: ¿Qué quieren que haga por ustedes?Ellos le dijeron: Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria.Jesús le dijo: No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré? Podemos, le respondieron. Entonces Jesús agregó: Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados.Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos.Jesús los llamó y les dijo: Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.
Jesús presenta en este Evangelio una manera de vivir totalmente distinta a la que el mundo suele valorar. Mientras muchos buscan poder, prestigio y reconocimiento, Él enseña que la verdadera grandeza nace del servicio. No se trata de dominar, sino de entregarse; no de ocupar los primeros puestos, sino de ponerse al lado de los demás para ayudarlos a crecer.“Entre ustedes no debe suceder así”. Estas palabras son una invitación fuerte para revisar nuestro corazón. Muchas veces también nosotros queremos imponer nuestras ideas, buscar reconocimiento o sentirnos más importantes que otros. Jesús rompe esa lógica y propone el camino humilde del servidor. En el Reino de Dios, el más grande es el que más ama y más sirve.El ejemplo supremo es el mismo Jesús. Él, siendo el Hijo de Dios, no vino a ser servido, sino a servir. Sirvió curando enfermos, escuchando a los pobres, acercándose a los pecadores, lavando los pies de sus discípulos y, finalmente, entregando su vida en la cruz. Su autoridad nace del amor y no del poder.Esta enseñanza tiene una fuerza especial para quienes educamos, acompañamos o tenemos alguna responsabilidad en la comunidad. Servir no significa rebajarse ni perder dignidad; significa poner los dones que Dios nos dio al servicio de los demás. No parecemos más a Jesús cuando ayudamos a crecer con paciencia y humildad, desde la cercanía, la bondad y el ejemplo y no cuando buscamos ser admirados y obedecidos.
Amémonos los unos a los otros como los miembros de una misma familia; en la vida y en la muerte, prestémonos todos los servicios; prodiguemos los unos a los otros la ayuda de una caridad verdaderamente cristiana; es decir, inagotable, infatigable, siempre viva, pero que, sin embargo, aumente siempre cuando se trate de adelantar la dicha de los hermanos que han partido para el juicio de Dios, y que, desde el lugar de la prueba en el que se sienten retenidos imploren nuestra asistencia. Rezaremos por ellos, ellos rezarán por todos nosotros, hasta que, estemos todos reunidos en esa gran congregación del cielo de la que Jesucristo es la cabeza. (A la congregación de chicas de S. Brieuc)
Un nuevo díanos llama al encuentro;en nuestra casahay brazos abiertos.Sonrisas atentas,latidos cercanos,miradas fraternas:Dios solo en los lazos.Tenemos la huella de Juan María,que nos invita a soñar,y un mismo espíritupara servir y amar.Su viento nos muevea amar al hermano;sirviendo a su modo,se enciende el milagro.En cada paso forjamos caminos;en pequeños gestoshay un fuego vivo.Tenemos la huella de Juan María,que nos invita a soñar,y un mismo espíritupara servir y amar.Seguiremos a Jesús,viviendo como hermanos;un pueblo que caminay escucha su llamado.