En las categorías Evangelio, Calendario y Novena, se sugiere ampliar el rango de fechas unos días antes.
Decir Menesianoses decir camino compartido,multitud de manos que se unenpara, entre todos,hacer la marcha más ligeraEs compartir, la vida entrelazada,es reunir bajo las mismas esperanzaslas diferencias, que así, no nos separan.Decir Menesianoses hablar de proyecto común,sueños compartidos,camino acompañado.Es pensar en el otroy en lo mejor para el otroy pensar, juntos,en lo mejor que juntos podemos ofrecer.Decir Menesianoses darse fuerzas entre todos.Es alentarse con la palmada al hombro,es corregirse sin miedo a los enfados.Es animarse a crecer juntos poco a poco.Decir Menesianoses hablar de apertura y entregaservicio a los demás,aprender a ofrecerse, generososDecir Menesianoses el encuentro de muchosque animados y alentadospueden superar dificultadesAquí estamos hoy, juntos,unidos y en caminopara hacer posible nuestra tarea,para servir mejor a nuestros jóvenes,y hacer de ellos las personasque están llamadas a ser.Amen.
La escuela menesiana:Para vivir el carisma menesiano en su contexto específico, cada Provincia o Distrito, a la escucha de las orientaciones delInstituto y en relación con los Laicos, elabora su propio proyecto educativo menesiano. Éste sirve de referencia para elproyecto de sus centros educativos.
Debemos tener no un celo tibio y mortecino, sino un celo que no se cansa y no se agota nunca, para el que todo es bueno, al quellena de alegría y ánimo todo cuanto puede contribuir a la gloria de Dios.
1989: Florent Dulude (Gilles)1992: David García (Emeterio): Nació en Fuencaliente de Valdelucio (Burgos) en 1926. Murió en Portugalete.1993: Frank Casey (Gregory Mary)
Algunos escribas y fariseos le dijeron: Maestro, queremos que nos hagas ver un signo.Él les respondió: Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.Porque, así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches.El día de Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón.
Los escribas y fariseos le piden a Jesús un signo extraordinario. No les basta con verlo sanar, perdonar, acercarse a los pobres y anunciar el Reino. Quieren una prueba que se ajuste a sus expectativas. Jesús descubre el problema de fondo: no les faltan evidencias, les falta apertura de corazón. Cuando uno no quiere creer, ningún milagro alcanza; cuando el corazón está dispuesto, hasta los signos más sencillos hablan de Dios.Por eso Jesús anuncia un único signo: el signo de Jonás, es decir, su muerte y su resurrección. Allí estará la manifestación definitiva del amor de Dios. No será un espectáculo de poder, sino el misterio de un Dios que se entrega, muere por amor y vence a la muerte. La cruz y la resurrección son el signo que sostiene la fe de los discípulos de todos los tiempos.La referencia a los habitantes de Nínive y a la Reina del Sur resulta muy esclarecedora: Ellos respondieron con fe a una luz mucho menor que la que nosotros hemos recibido. Los ninivitas escucharon a un profeta; la Reina del Sur recorrió enormes distancias para encontrar la sabiduría de Salomón. Nosotros, en cambio, tenemos a Cristo mismo, presente en el Evangelio, en la Eucaristía y en la vida de la Iglesia. La pregunta es inevitable: ¿qué hacemos con ese don?También nos interpela como educadores y evangelizadores. A veces pensamos que la trasmisión de la fe depende de experiencias impactantes o de recursos cada vez más llamativos. Sin embargo, Jesús recuerda que el signo más convincente sigue siendo una vida transformada por el Evangelio. El mejor argumento para anunciar a Cristo no son los efectos extraordinarios, sino una comunidad que ama, sirve, perdona y mantiene viva la esperanza.
La vida cristiana consiste, hijo mío, no en acciones raras y extraordinarias, sino en el exacto cumplimiento de los deberes de cada día. (Guía de la primera edad)
Fuiste tú quien me enseñóa mirar con otros ojos,a descubrir el valor infinito de los otros.Fuiste tú quien me mostróque la vida se compartey que vivir para sí mismoes perder la mejor parte.Fuiste tú, fuiste tú.Al venir a vivir aquí en medio de nosotros,al tocar con amor a los que estábamos rotos,al sentir y reír con esos niños traviesos,al morir tú por mí,cual ladrón en un madero.Fuiste tú quien me enseñó,que la dignidad humanaes del todo inalienable;no se pierde, no se gana.Y que no hay piedad que valga,que la religión no cuentasi en el rostro de nosotros,tu propio rostro no encuentras.Fuiste tú, fuiste tú.
Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
La escuela menesiana:Fiel al proyecto de los Fundadores, la escuela menesiana quiere ser un «templo», un «taller» y un «hospital». Pretendeformar «al hombre entero, tanto su corazón como su mente». Combina instrucción, educación y evangelización, al servicio del desarrollo de toda la persona humana.
Mis penas se hacen cada vez más vivas; la esperanza huye delante de mí; no me queda más que la oración, ella estodopoderosa.
1997: Raymond Boursin (Samuel-Joseph)2010: Emmanuel Champalaune (Marce-Eugène) y Antoine Allain (Eugène-Gilbert)2013: Evarist Ngowi y Lorenzo Mayoral (Antonino): Nació en 1919 en Villahoz (Burgos). Murió en Bilbao.
Jesús les propuso otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?Él les respondió: Esto lo ha hecho algún enemigo.Los peones replicaron: ¿Quieres que vayamos a arrancarla?No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero.También les propuso otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas.Después les dijo esta otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa.Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: «Hablaré en parábolas anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo».Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña en el campo.Él les respondió: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!
Mateo responde a la crisis que atravesó su comunidad a finales del siglo I con siete parábolas. El domingo pasado vimos la primera. En este domingo se plantean tres parábolas.La primera de hoy, es la del trigo y la cizaña. La parábola puede leerse desde diversas perspectivas, según pensemos que el campo es el pueblo de Israel, la comunidad cristiana, o el mundo entero.Esta parábola sólo la cuenta Mateo y debió considerarla difícil de entender, y por eso ofrece su explicación. Sin embargo, no lo hace de inmediato. Cuenta las tres parábolas seguidas y más tarde, cuando los discípulos llegan a la casa, interrogan a Jesús y éste aclara su sentido.En cambio, las otras parábolas, tercera (grano de mostaza) y cuarta (levadura) carecen de explicación en el evangelio. El domingo próximo veremos las otras tres.La parábola de la cizaña y el trigo podría entenderse como la comunidad cristiana de Mateo (éste sería el campo), donde hay gente que vive según la enseñanza de Jesús (trigo) y gente que no parece vivir de acuerdo con ella (cizaña). Aunque las cosas parezcan claras, es fácil que al arrancar la cizaña se arranque también el trigo. Porque cualquiera de nosotros, por muy claro que crea ver y discernir, puede equivocarse. Además, Jesús deja muy en claro que no es un tema que nos competa, ni ahora ni luego. Según la parábola el trigo no devendrá en cizaña ni viceversa. El trigo puede que tenga más dificultades para desarrollarse y dar frutos, debido a la presencia ‘molesta’ de la cizaña, pero no dejará de ser trigo.Y por otro lado, no te corresponde a ti arrancar de la comunidad a ninguno que entiendas que es cizaña, ni Dios lo hace. Lo nuestro es dar fruto y fruto abundante. Que esa sea tu preocupación en la comunidad.La comunidad de Mateo es pequeña, como muchas otras comunidades de la época. Han pasado ya cincuenta años de la muerte de Jesús, y aunque el cristianismo se va extendiendo por el imperio Romano, representan una minoría.¿Qué futuro tiene este grupo tan pequeño? ¿Qué futuro tiene la iglesia actual, que carece del influjo y del poder que tenía hace unos años? ¿Qué futuro tiene la Congregación de los Hermanos Menesianos que poco a poco va creciendo en pequeñez? Y la Familia Menesiana, ¿qué futuro tiene? Mateo responde con dos parábolas: la del grano de mostaza y la de la levadura.La parábola del grano de mostaza se comprende mejor cuando se tiene presente una parábola que el profeta Ezequiel (17,22-23) narró cuando el pueblo de Israel se encontraba deportado en Babilonia y que los judíos conocen al igual que Jesús.Jesús toma la imagen del árbol, pero introduce un cambio radical, no elige el cedro alto y encumbrado, sino el modesto arbusto de mostaza, que, cuando crece, es la más grande de las hortalizas y acoge en sus ramas a las aves del cielo.La parábola de Jesús es una clara ironía al triunfalismo israelita. Lo importante no es la grandiosidad del árbol, sino que pueda cumplir su misión de acoger a los pájaros. La clave está en ser una comunidad acogedora de la multitud de niños y jóvenes que nos son confiados y no una poderosa y triunfalista comunidad o Congregación.Jesús ha hecho experiencia de un Dios acogedor y cercano a todos y esa es la experiencia que narra y quiere que los suyos se apropien, pero siempre tendremos que estar atentos a no caer en la tentación de acoger desde la grandeza y ‘esbeltez del cedro del Líbano’, sino desde abajo, desde la sencillez y humildad. Algo parecido ocurre con la parábola de la levadura. Una parábola femenina, pues les habla a las mujeres. Es la 4ª parábola, la parábola central.Se necesita poca cantidad de levadura para hacer fermentar toda la masa. La tentación de la comunidad cristiana es querer ocupar mucho espacio, ser masa, llamar la atención por su volumen, por el número de miembros. Lo importante es la función de fermentar la masa. Crecer, sí, en identidad y en semejanza con el Maestro; dejando que el Espíritu molde en nosotros la imagen del Hijo y que seamos como él en tanto y en cuanto nos lo permita la humana debilidad.Menesianos, seamos fermento en la masa, pues se crece no por proselitismo, sino por contagio, nos decía el Papa Francisco
Jesús y el Padre: Todas estas parábolas tienen el mismo trasfondo, la experiencia que Jesús tiene de su Padre. Su Padre acoge, no a un pueblo, sino a multitudes de pueblos; su Padre no elimina las dificultades en el crecimiento ni a nadie de la comunidad; su Padre ve en lo secreto, en lo íntimo y lo que le importa es lo pasa allí, la apariencia no le llena el ojo.
¿Qué es este pequeño número para hacer de nuevo fértiles tantas tierras no cultivadas, tantos campos cubiertos de espinas, donde el hombre enemigo ha sembrado ya su cizaña? Por otra parte ¡cuántas pérdidas nuevas no tendremos antes que los obreros que formamos ahora puedan trabajar en esta viña desolada, abierta a todos los viandantes, que la saquean y la pisotean! Al menos, mis queridos hermanos, hoy tenemos la confianza de que el grano de mostaza crecerá rápidamente, y que Dios, tocado por nuestras oraciones, lo multiplicará al céntuplo como en otra ocasión multiplicó los panes para alimentar al pueblo fiel que lo había seguido en el desierto. (Apertura de la escuela eclesiástica de Treguier)
En tu campo fértil, junto al trigoha crecido la cizaña.De tu barro limpio hemos nacido,pero hay mal en las entrañasde este mundo en que vivimos.Y estás dispuesto a esperar.Así nos quieres amar.Tú estás a cargo, tú eres el dueñode este Misterio que nos sostiene,que nos perdona, que nos espera,que nos libera hasta el encuentro.Tú eres el dueño de este misterio del Amor.El mal no ha vencido y es tu Reinoque aún, en medio de nosotros,va creciendo sin falsos purismos,sin desprecios ni discordias,derribando el egoísmo.Y estás dispuesto a esperar.Así nos quieres amar.Tú estás a cargo, tú eres el dueñode este Misterio que nos sostiene,que nos perdona, que nos espera,que nos libera hasta el encuentro.Tú eres el dueño de este misterio del Amor.Sombra y luz. Aún en lo ambiguo:cizaña y trigo, somos tu campo.Eres amigo en quien crecemos.y a quien creemos.A quien creemos, a quien creemos.Tú eres el dueño, tú eres el dueñoA quien creemos… creemos.Tú eres el dueño… Tú estás a cargo.Tú estás a cargo, tú eres el dueñode este Misterio que nos sostiene,que nos perdona, que nos espera,que nos libera hasta el encuentro.Tú eres el dueño de este misterio del Amor.Tú estás a cargo, tú eres el dueñode este Misterio del Amor.
La escuela menesiana:El Instituto elige la escuela como medio privilegiado de educación. Todavía hoy, como en tiempos de Juan María de laMennais y Gabriel Deshayes, la escuela presta un servicio esencial al hombre y a la sociedad formando personas libres yresponsables. La escuela cristiana hace más: une, en un mismo acto, la adquisición de conocimientos, la formación enla libertad y la educación en la fe.
Nuestra Congregación nunca ha estado mejor. Debemos dar gracias a Dios humildemente; esto nos sirve mucho paraconsolarnos de las contradicciones que pueden llegarnos desde fuera.
1975: Jean Hélias (Fabien)1985: François Nédélec (François-Emmanuel)1992: Joseph Gendron (Charles-Marie)
Los fariseos se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, él se alejó de allí. Muchos lo siguieron y los curó a todos. Pero les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: «Éste es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre».
COMENTARIO
Los fariseos que presentan aquí el evangelio son consecuentes con su religión: si Jesús quebranta la ley religiosa, hay que matarlo. Al tomar semejante decisión, no hacían otra cosa que ser consecuente, hasta el final, con sus creencias. He aquí el peligro que entrañan, a veces, las religiones. Y si no llegan a matar, es frecuente que lleguen a humillar y someter a las personas hasta el extremo de hacerles la vida insoportable.El contraste con la religión de los fariseos es la vida de Jesús, que es la otra forma de entender y vivir la religión. Para explicar lo que fue y cómo fue la vida de Jesús, Mateo echa mano de una cita del profeta Isaías (Is 42, 1-4). La cita es extensa porque Mateo vio en él un excelente resumen de lo que fue la vida de Jesús, la religión de Jesús, que describe el contraste más fuerte con la religión de los fariseos.Según Is 42, 1-4, Jesús es, no el “siervo, sino el “hijo pequeño” (paîs) del padre. La misión que el Padre le encomendó fue “anunciar el derecho a las naciones” del mundo. El problema está en la palabra “derecho”. El texto griego utiliza el término “krisis”, que no significa “derecho”, sino “juicio”. Pero, en Is 42,1-4, el profeta se refiere efectivamente al juicio divino, pero no un juicio de desgracia, sino de salvación. Por tanto, este evangelio dice que Jesús vino a traer, no ya el derecho, sino la realización del derecho, que es la salvación, para todos, no solo para los elegidos, sino para todas las naciones. Y eso lo hizo, no a base de imponerse y dominar, sino todo lo contrario, a fuerza de callar, de no enfrentarse con nadie, de aprovechar todo lo aprovechable. Es la bondad, la humanidad sin fisuras. Así es la vida y la religión de Jesús.
Así pues, aunque Jesús haya subido hacia su Padre, no nos ha dejado huérfanos. Por un milagro continuamente renovado, permanece realmente con nosotros todos los días, lleno de gracia y de verdad, según su promesa. No menos dichosos que sus discípulos, todos los días y en cada instante del día, podemos acercarnos para adorarlo, como si lo viésemos con nuestros propios ojos, para conversar familiarmente con Él como con un amigo, como con un hermano, títulos tan hermosos que se ha dignado tomar”. (Sobre el Santísimo Sacramento)
Señor de los afligidos,Salvador de pecadores,mientras aquellos señoresde solemnes encintados,llevan al templo sus dones,con larga cara de honrados.Ay que me gusta escuchartecuando les dices:‘la viuda, con su moneda chiquitaha dado más que vosotros,porque ha entregado su vida’.Señor de las Magdalenas,pastor de samaritanos,buscador de perlas finasperdidas en los pantanos,cómo te quedas mirandocon infinita tristezaal joven que te buscabay cabizbajo se aleja,por quedar con su dinero.¡Ay, qué difícil que pasepor esta aguja un camello!Amigo de los humildes,confidente de los niños,entre rudos pescadoresescoges a tus ministros;parece que todo fueraen tu Evangelio sorpresa;Dices: ‘felices los mansosy los que sufren pobreza;bendito son los que lloran,los sedientos de justicia,dichosos cuando os maldigan’.‘Es hijo de los demonios’,los fariseos decían,‘se mezcla con los leprososy con mujeres perdidas,el sábado no respeta.¿Dónde vamos a pararsi ha decidido sanara toda clase de gente?¡Es un hombre subversivo!Ante tanta confusiónyo me quedo con lo antiguo.Ellos miraban al cieloy Tú mirabas al hombre,cuando apartado en el montete entregabas a la oración;sólo buscabas a Dios,a tu Padre Santo y justo;en el secreto nombrabas,para que Tú los sanaras,al hombre uno por uno,y lo que el barro manchabatus ojos lo hicieron puro.
Hoy reza por las vocacionesHna Flor, VedrunaEl Hermano ora con la vida y vive con el espíritu de la oración.
Señor,que puedas encontrar en nosotrostodas las perfecciones de tu Hijo,que seamos,en la medida que lo permitala debilidad humana,revestidos de Jesucristo,que sigamos a Cristoen todos sus caminos,que juzguemos todas las cosascomo él las juzga,que amemos lo que él ama,que despreciemos lo que él desprecia.En una palabra,que todos nuestros pensamientossean conformes a sus pensamientosy que seamos su imagen viva. Amén(Juan María)
Misión y ascesis:El Hermano asume las renuncias que exigen el ejercicio del apostolado y las tareas educativas. La preocupación por adaptarse, el deseo de aumentar su competencia y de perfeccionar su cultura humana y religiosa, el empleo juicioso y desinteresado del tiempo, su disponibilidad para con sus alumnos y sus familias, el valor para superar el cansancio de un trabajo que siempre debe repetirse, la aceptación de la aparente ineficacia de su apostolado, son formas de una ascesis de la que la acción del Hermano saca fecundidad.
En los momentos dolorosos, tienes que ser más fiel que nunca a los ejercicios (de piedad); aunque no encuentres ningún gusto,hazlos exactamente y en espíritu de fe, sin quedarte en los consuelos sensibles que Dios te niega, no porque esté enfadadocontigo, sino porque quiere hacerte más conforme a su divino Hijo, cuya alma estuvo desolada y triste hasta la muerte.
2015: Pierre Lamande (Célestin-Pierre)
En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.Al ver esto, los fariseos le dijeron: Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado.Pero él les respondió: ¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.Si hubieran comprendido lo que significa, ‘yo quiero misericordia y no sacrificios’, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado.
Señor, dame la sensatez para saber distinguir lo esencial de lo accidental. Para aquellos fariseos del tiempo de Jesús, lo esencial era el cumplimiento de la ley hasta caer en minucias absurdas. Entendían como trabajo prohibido por la ley el “frotar las espigas” con las manos. Jesús no puede permitir esta falsa interpretación del sábado, día en que uno cesa del duro trabajo de la semana, para descansar con su Dios en la oración y dedicar este tiempo sagrado al cuidado de los hermanos que lo necesitan.Dame, Señor, tu Espíritu para saber interpretar tu ley.
Las tres grandes Instituciones de los judíos eran: La Ley, el Templo y el Sábado. En un principio la Ley “La Torá” era la voluntad de Dios expresada como una manifestación de amor en el corazón de los fieles. A lo largo del tiempo, las escuelas farisaicas la multiplicaron en muchos preceptos hasta convertirla en “fardos pesados que cargan sobre los hombros de los demás” (Mt. 23,4). El Templo que, en un principio, pretendió “dar un espacio” para Dios, se convirtió en “cueva de bandidos” al pretender amordazar a Dios diciendo ¡Templo de Yavé! Y así cometer impunemente todo tipo de injusticias. Y el sábado, hecho para consagrar un tiempo a Yavé, se convirtió en instrumento de esclavitud al no poder ni siquiera hacer el bien. Jesús quiso descubrir el significado profundo de estas instituciones (Ley, sábado, Templo) al decir que ‘Él está por encima del Templo y es Señor del Sábado’. Por eso, siempre que en el evangelio estas instituciones entran en conflicto con el hombre, Jesús estará a favor del hombre y no a favor de las instituciones. Señor, yo quiero ser cristiano, pero no fariseo; quiero cumplir hasta en los últimos detales el mandamiento tuyo del amor. Y te pido que me ayudes a sumergir mi corazón en el mar infinito de tu amor, para poder amar a mis hermanos con un corazón lleno de ternura y de misericordia.
Se dirá el último día a aquellos que no han practicado misericordia hacia sus hermanos: No han traído aquí ningún sentimiento de humanidad, no encontrarán ninguno; han sembrado la dureza, la inhumanidad, recogerán sus gavillas. Han huido a la misericordia, ella se alejará de ustedes. Han despreciado a los pobres, serán despreciados por Aquél que se ha hecho pobre por amor” (S.IX p.2586. Cita de S. Gregorio)
Si hablara palabras de parte de Diosy no tengo amor,de nada me vale,de nada me vale.Si sé lo profundo de cada misterioy no tengo amor,de nada me valede nada me vale.De nada me vale,de nada me vale.Sin amor la vidaes arar el aire.De nada me vale,de nada me vale.Sin amor las manosno ayudan a nadie.Si tengo la fe que mueve montañasy no tengo amor,de nada me vale,de nada me vale.Si doy lo que tengo, incluso mi viday no tengo amor,de nada me vale,de nada me vale.
Hoy reza por las vocacionesRaquel GuerraSer Hermano es buscar al hermano perdido con el amor del Buen Pastor.
Santísima Virgen María;con estas ardientes palabras,nosotros tus fieles servidores,nos consagramos a ti enteramente,como a nuestra maestra,nuestra reina y nuestra madre.Queremos abandonarnosen las delicias de tu amor virginal.Permite que estos pecadores,unidos no por la sangre,sino por el deseo de pertenecerte totalmente,se consagren al Señor Jesús a través de ti.Ponemos en tus manos nuestro pobre amory el humilde y gozoso compromisode vivir hoy y siempre como esclavos tuyos.No podemos ofrecertenada digno de ti, María.Recibe únicamente nuestros débilesy miserables corazones.Queremos que te pertenezcan totalmente.Tu tierno e indulgente amorno despreciará esta pequeña ofrenda.Santa María, Virgen y Madre,nos entregamos y consagramosa ti para siempre.Consíguenos que hoy vivamosen todo como hijos tuyos.(Féli y Juan María 19/06/1809)
Apertura y adaptación:Trabajando en la inculturación el Evangelio, los Hermanos procuran adaptar su estilo de vida, sus métodos así como susobras educativas a las condiciones y culturas de los países y ambientes en los que están comprometidos.
Reanima tu fervor, y como buen religioso, sométete en todas las cosas con una perfecta resignación a la santa voluntad de Dios.
1948: Joseph Marie Foutel (Damien): Nació en 1887 en Pleuguéneuc (I-et-Vilaine). Vino a España en 1904. Murió en Ploërmel.1969: Yves Bouroullec (Amédée)1992: Joseph Rivard Colman2020: Yves Leroux (Jean-Bernard)
Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte.Jesús le respondió: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.
María es la primera en cumplir estas palabras de Jesús. Ella no es grande solamente porque fue su madre biológica, sino porque dijo: «Hágase en mí según tu palabra» y se dejó conducir por Dios. Antes de llevar a Jesús en su vientre, lo había llevado en su corazón por la fe y la obediencia. Por eso, cuando Jesús dice: «Todo el que hace la voluntad de mi Padre… ése es mi hermano, mi hermana y mi madre», está describiendo, ante todo, a María.En otro pasaje del Evangelio, Jesús confirma esta idea: Cuando una mujer exclama: ¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!, Élresponde: Más bien, felices los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica (Lc 11,27-28). Jesús no está corrigiendo a aquella mujer ni rebajando a María; está explicando por qué María es verdaderamente bienaventurada: porque escuchó la Palabra y la llevó a la práctica.Este Evangelio también nos invita a preguntarnos cuál es el fundamento de nuestra pertenencia a la Iglesia. Lo que verdaderamente nos hace parte de la familia de Jesús es vivir como Él vivió, buscando en todo, la voluntad del Padre. Eso cambia nuestra manera de entender la fe. No somos seguidor de Jesús por ser bautizados, por ir a Misa, incluso por ser consagrados, sino por dejar que la voluntad de Dios oriente nuestras decisiones, nuestro modo de tratar a los demás, nuestra forma de trabajar, de perdonar y de amar. Somos sus familiares si buscamos vivir como Él vivió y nos enseñó.Este texto también es una invitación a ampliar el corazón. En la familia de Jesús hay lugar para todos los que buscan sinceramente hacer la voluntad del Padre. La Iglesia está llamada a ser precisamente eso: una casa donde nadie se sienta extranjero, donde cada persona sea recibida como un hermano o una hermana.
María Santísima, a la que hemos propuesto elegir como patrona y especial protectora, esta Madre de bondad y de misericordia, siempre tan atenta a las necesidades de sus hijos, que conoce bien nuestra indigencia, nuestras debilidades y nuestras enfermedades; esta divina María siempre tan preocupada por favorecer todo lo que se hace para gloria de su Hijo, en este momento, en oración con nosotros, se asocia ya a nuestros trabajos; pide para nosotros el espíritu de humildad, de celo, de obediencia, de pobreza, de renuncia; y sin duda, que si no ponemos ningún obstáculo a la eficacia de sus plegarias, vamos a obtener por ella las mejores gracias, las más preciosas. (Apertura retiro de Saint-Méen, 1826)
Madre de Misericordia,Madre del Salvador,Auxilio de los Cristianosruega por nosotros a Dios.Virgen fiel y prudente,Reina de la Paz,Santa Madre de Cristoque hagamos su voluntad.Ven y reina, Madre de Dios,Reina y Madre de la Creaciónven y reina en nuestro corazónpara que reine el Señor.Madre del buen consejo,Ideal de Santidad,Reina del Santo Rosarioenséñanos a rezar.Madre Inmaculada,Madre del Creador,Reina asunta a los cielosllévanos contigo a Dios.