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En las categorías Evangelio, Calendario y Novena, se sugiere ampliar el rango de fechas unos días antes.


San Apolinar

Decir Menesianos
es decir camino compartido,
multitud de manos que se unen
para, entre todos,
hacer la marcha más ligera
Es compartir, la vida entrelazada,
es reunir bajo las mismas esperanzas
las diferencias, que así, no nos separan.
Decir Menesianos
es hablar de proyecto común,
sueños compartidos,
camino acompañado.
Es pensar en el otro
y en lo mejor para el otro
y pensar, juntos,
en lo mejor que juntos podemos ofrecer.
Decir Menesianos
es darse fuerzas entre todos.
Es alentarse con la palmada al hombro,
es corregirse sin miedo a los enfados.
Es animarse a crecer juntos poco a poco.
Decir Menesianos
es hablar de apertura y entrega
servicio a los demás,
aprender a ofrecerse, generosos
Decir Menesianos
es el encuentro de muchos
que animados y alentados
pueden superar dificultades
Aquí estamos hoy, juntos,
unidos y en camino
para hacer posible nuestra tarea,
para servir mejor a nuestros jóvenes,
y hacer de ellos las personas
que están llamadas a ser.
Amen.

  • Por la comunidad de Yokohama (Japón).
  • Por la Asamblea de Hermanos de nuestro Distrito reunidos en Malloco.
  • Por los equipos directivos y de orientación de nuestros centros educativos.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones del Distrito San Francisco Javier (Indonesia – Japón – Filipinas)
  • Por la familia menesiana de Huatusco (México) y la de Santo Domingo de la Calzada.
  • Por las vocaciones consagradas en la Iglesia.

La escuela menesiana:
Para vivir el carisma menesiano en su contexto específico, cada Provincia o Distrito, a la escucha de las orientaciones del
Instituto y en relación con los Laicos, elabora su propio proyecto educativo menesiano. Éste sirve de referencia para el
proyecto de sus centros educativos.

Debemos tener no un celo tibio y mortecino, sino un celo que no se cansa y no se agota nunca, para el que todo es bueno, al que
llena de alegría y ánimo todo cuanto puede contribuir a la gloria de Dios.

1989: Florent Dulude (Gilles)
1992: David García (Emeterio): Nació en Fuencaliente de Valdelucio (Burgos) en 1926. Murió en Portugalete.
1993: Frank Casey (Gregory Mary)

San Apolinar

Algunos escribas y fariseos le dijeron: Maestro, queremos que nos hagas ver un signo.
Él les respondió: Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.
Porque, así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches.
El día de Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón
.

Los escribas y fariseos le piden a Jesús un signo extraordinario. No les basta con verlo sanar, perdonar, acercarse a los pobres y anunciar el Reino. Quieren una prueba que se ajuste a sus expectativas. Jesús descubre el problema de fondo: no les faltan evidencias, les falta apertura de corazón. Cuando uno no quiere creer, ningún milagro alcanza; cuando el corazón está dispuesto, hasta los signos más sencillos hablan de Dios.

Por eso Jesús anuncia un único signo: el signo de Jonás, es decir, su muerte y su resurrección. Allí estará la manifestación definitiva del amor de Dios. No será un espectáculo de poder, sino el misterio de un Dios que se entrega, muere por amor y vence a la muerte. La cruz y la resurrección son el signo que sostiene la fe de los discípulos de todos los tiempos.

La referencia a los habitantes de Nínive y a la Reina del Sur resulta muy esclarecedora: Ellos respondieron con fe a una luz mucho menor que la que nosotros hemos recibido. Los ninivitas escucharon a un profeta; la Reina del Sur recorrió enormes distancias para encontrar la sabiduría de Salomón. Nosotros, en cambio, tenemos a Cristo mismo, presente en el Evangelio, en la Eucaristía y en la vida de la Iglesia. La pregunta es inevitable: ¿qué hacemos con ese don?

También nos interpela como educadores y evangelizadores. A veces pensamos que la trasmisión de la fe depende de experiencias impactantes o de recursos cada vez más llamativos. Sin embargo, Jesús recuerda que el signo más convincente sigue siendo una vida transformada por el Evangelio. El mejor argumento para anunciar a Cristo no son los efectos extraordinarios, sino una comunidad que ama, sirve, perdona y mantiene viva la esperanza.


La vida cristiana consiste, hijo mío, no en acciones raras y extraordinarias, sino en el exacto cumplimiento de los deberes de cada día. (Guía de la primera edad)

Fuiste tú quien me enseñó
a mirar con otros ojos,
a descubrir el valor infinito de los otros.

Fuiste tú quien me mostró
que la vida se comparte
y que vivir para sí mismo
es perder la mejor parte.
Fuiste tú, fuiste tú.

Al venir a vivir aquí en medio de nosotros,
al tocar con amor a los que estábamos rotos,
al sentir y reír con esos niños traviesos,
al morir tú por mí,
cual ladrón en un madero.

Fuiste tú quien me enseñó,
que la dignidad humana
es del todo inalienable;
no se pierde, no se gana.
Y que no hay piedad que valga,
que la religión no cuenta
si en el rostro de nosotros,
tu propio rostro no encuentras.

Fuiste tú, fuiste tú.


San Apolinar fue el primer obispo de la ciudad de Rávena, en Italia, y es venerado como mártir por la Iglesia. Era originario de Antioquía y fue discípulo de San Pedro Apóstol, quien lo envió a anunciar el Evangelio a Rávena, uno de los puertos más importantes del Imperio Romano. En aquella ciudad predicó con gran valentía, convirtiendo a muchas personas al cristianismo. La tradición también le atribuye numerosos milagros, especialmente curaciones de enfermos y liberaciones de personas atormentadas. Su creciente influencia despertó la hostilidad de las autoridades paganas, por lo que sufrió varias persecuciones, encarcelamientos y crueles torturas.
Después de años de padecimientos por causa de su fe, murió a consecuencia de los malos tratos recibidos, hacia finales del siglo I o comienzos del II. Por ello es venerado como mártir,
aunque no murió ejecutado, sino por las heridas sufridas durante las persecuciones. Su tumba se convirtió muy pronto en un importante lugar de peregrinación. En el siglo VI se levantó sobre ella la basílica de San Apolinar en Classe, famosa por sus extraordinarios mosaicos, considerados entre los más bellos del arte cristiano antiguo.
San Apolinar recuerda a los cristianos que la evangelización exige valentía, perseverancia y una fe firme, incluso en medio de la oposición. Como discípulo y pastor, dedicó toda su vida a anunciar a Cristo y a cuidar de la comunidad que le fue confiada, mostrando que el verdadero pastor no abandona a su pueblo cuando llegan las dificultades.

16º Domingo durante el año

Señor Jesús, al comenzar el día,
te ofrecemos nuestra vida entera.
Que el amor fraterno reine entre todos
los que formamos comunidad.
Que cada uno se sienta feliz
con la alegría de los demás,
y sufra con sus penas.
Que todos nos prestemos ayuda mutua
para ir a Dios y realizar su obra cada día.
Que no existan jamás entre nosotros
ni contiendas ni rivalidades,
ni secretas envidias, ni palabras duras.
Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,
todo lo que divide,
todo lo que altera la caridad.
Haz, Señor, que hoy y siempre
intentemos ayudarnos
unos a otros a ser santos.
Que todos vivamos hoy con dulzura,
paciencia, humildad
y fidelidad a tu Palabra.
(Regla de 1835)

  • Por los menesianos iniciadores de la misión de Sudán del Sur, la comunidad donde se han insertado y para que vuelva la paz a ese país.
  • Por la Asamblea de Hermanos del distrito en Malloco, Chile.
  • Por nuestros capellanes y los sacerdotes de nuestras parroquias.
  • Por el Papa, para que el Señor lo fortalezca con su Espíritu y lo sostenga en su misión de guiar a la Iglesia.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por la comunidad menesiana de Quinta Normal y la de Reinosa.
  • Por las vocaciones de Hermanos y Laicos menesianos.

La escuela menesiana:
Fiel al proyecto de los Fundadores, la escuela menesiana quiere ser un «templo», un «taller» y un «hospital». Pretende
formar «al hombre entero, tanto su corazón como su mente». Combina instrucción, educación y evangelización, al servicio del desarrollo de toda la persona humana.

Mis penas se hacen cada vez más vivas; la esperanza huye delante de mí; no me queda más que la oración, ella es
todopoderosa.

1997: Raymond Boursin (Samuel-Joseph)
2010: Emmanuel Champalaune (Marce-Eugène) y Antoine Allain (Eugène-Gilbert)
2013: Evarist Ngowi y Lorenzo Mayoral (Antonino): Nació en 1919 en Villahoz (Burgos). Murió en Bilbao.

16º Domingo durante el año

Jesús les propuso otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.
Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?
Él les respondió: Esto lo ha hecho algún enemigo.
Los peones replicaron: ¿Quieres que vayamos a arrancarla?
No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero.
También les propuso otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas.
Después les dijo esta otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa.
Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: «Hablaré en parábolas anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo».
Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña en el campo.
Él les respondió: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!

Mateo responde a la crisis que atravesó su comunidad a finales del siglo I con siete parábolas. El domingo pasado vimos la primera. En este domingo se plantean tres parábolas.

La primera de hoy, es la del trigo y la cizaña. La parábola puede leerse desde diversas perspectivas, según pensemos que el campo es el pueblo de Israel, la comunidad cristiana, o el mundo entero.
Esta parábola sólo la cuenta Mateo y debió considerarla difícil de entender, y por eso ofrece su explicación. Sin embargo, no lo hace de inmediato. Cuenta las tres parábolas seguidas y más tarde, cuando los discípulos llegan a la casa, interrogan a Jesús y éste aclara su sentido.
En cambio, las otras parábolas, tercera (grano de mostaza) y cuarta (levadura) carecen de explicación en el evangelio. El domingo próximo veremos las otras tres.

La parábola de la cizaña y el trigo podría entenderse como la comunidad cristiana de Mateo (éste sería el campo), donde hay gente que vive según la enseñanza de Jesús (trigo) y gente que no parece vivir de acuerdo con ella (cizaña). Aunque las cosas parezcan claras, es fácil que al arrancar la cizaña se arranque también el trigo. Porque cualquiera de nosotros, por muy claro que crea ver y discernir, puede equivocarse.
Además, Jesús deja muy en claro que no es un tema que nos competa, ni ahora ni luego. Según la parábola el trigo no devendrá en cizaña ni viceversa. El trigo puede que tenga más dificultades para desarrollarse y dar frutos, debido a la presencia ‘molesta’ de la cizaña, pero no dejará de ser trigo.
Y por otro lado, no te corresponde a ti arrancar de la comunidad a ninguno que entiendas que es cizaña, ni Dios lo hace. Lo nuestro es dar fruto y fruto abundante. Que esa sea tu preocupación en la comunidad.

La comunidad de Mateo es pequeña, como muchas otras comunidades de la época. Han pasado ya cincuenta años de la muerte de Jesús, y aunque el cristianismo se va extendiendo por el imperio Romano, representan una minoría.
¿Qué futuro tiene este grupo tan pequeño? ¿Qué futuro tiene la iglesia actual, que carece del influjo y del poder que tenía hace unos años? ¿Qué futuro tiene la Congregación de los Hermanos Menesianos que poco a poco va creciendo en pequeñez? Y la Familia Menesiana, ¿qué futuro tiene? Mateo responde con dos parábolas: la del grano de mostaza y la de la levadura.

La parábola del grano de mostaza se comprende mejor cuando se tiene presente una parábola que el profeta Ezequiel (17,22-23) narró cuando el pueblo de Israel se encontraba deportado en Babilonia y que los judíos conocen al igual que Jesús.
Jesús toma la imagen del árbol, pero introduce un cambio radical, no elige el cedro alto y encumbrado, sino el modesto arbusto de mostaza, que, cuando crece, es la más grande de las hortalizas y acoge en sus ramas a las aves del cielo.

La parábola de Jesús es una clara ironía al triunfalismo israelita. Lo importante no es la grandiosidad del árbol, sino que pueda cumplir su misión de acoger a los pájaros. La clave está en ser una comunidad acogedora de la multitud de niños y jóvenes que nos son confiados y no una poderosa y triunfalista comunidad o Congregación.
Jesús ha hecho experiencia de un Dios acogedor y cercano a todos y esa es la experiencia que narra y quiere que los suyos se apropien, pero siempre tendremos que estar atentos a no caer en la tentación de acoger desde la grandeza y ‘esbeltez del cedro del Líbano’, sino desde abajo, desde la sencillez y humildad.  

Algo parecido ocurre con la parábola de la levadura. Una parábola femenina, pues les habla a las mujeres. Es la 4ª parábola, la parábola central.
Se necesita poca cantidad de levadura para hacer fermentar toda la masa. La tentación de la comunidad cristiana es querer ocupar mucho espacio, ser masa, llamar la atención por su volumen, por el número de miembros. Lo importante es la función de fermentar la masa. Crecer, sí, en identidad y en semejanza con el Maestro; dejando que el Espíritu molde en nosotros la imagen del Hijo y que seamos como él en tanto y en cuanto nos lo permita la humana debilidad.
Menesianos, seamos fermento en la masa, pues se crece no por proselitismo, sino por contagio, nos decía el Papa Francisco

Jesús y el Padre:
Todas estas parábolas tienen el mismo trasfondo, la experiencia que Jesús tiene de su Padre. Su Padre acoge, no a un pueblo, sino a multitudes de pueblos; su Padre no elimina las dificultades en el crecimiento ni a nadie de la comunidad; su Padre ve en lo secreto, en lo íntimo y lo que le importa es lo pasa allí, la apariencia no le llena el ojo.


¿Qué es este pequeño número para hacer de nuevo fértiles tantas tierras no cultivadas, tantos campos cubiertos de espinas, donde el hombre enemigo ha sembrado ya su cizaña? Por otra parte ¡cuántas pérdidas nuevas no tendremos antes que los obreros que formamos ahora puedan trabajar en esta viña desolada, abierta a todos los viandantes, que la saquean y la pisotean! Al menos, mis queridos hermanos, hoy tenemos la confianza de que el grano de mostaza crecerá rápidamente, y que Dios, tocado por nuestras oraciones, lo multiplicará al céntuplo como en otra ocasión multiplicó los panes para alimentar al pueblo fiel que lo había seguido en el desierto. (Apertura de la escuela eclesiástica de Treguier)

En tu campo fértil, junto al trigo
ha crecido la cizaña.
De tu barro limpio hemos nacido,
pero hay mal en las entrañas
de este mundo en que vivimos.
Y estás dispuesto a esperar.
Así nos quieres amar.

Tú estás a cargo, tú eres el dueño
de este Misterio que nos sostiene,
que nos perdona, que nos espera,
que nos libera hasta el encuentro.
Tú eres el dueño de este misterio del Amor.

El mal no ha vencido y es tu Reino
que aún, en medio de nosotros,
va creciendo sin falsos purismos,
sin desprecios ni discordias,
derribando el egoísmo.
Y estás dispuesto a esperar.
Así nos quieres amar.

Tú estás a cargo, tú eres el dueño
de este Misterio que nos sostiene,
que nos perdona, que nos espera,
que nos libera hasta el encuentro.
Tú eres el dueño de este misterio del Amor.

Sombra y luz. Aún en lo ambiguo:
cizaña y trigo, somos tu campo.
Eres amigo en quien crecemos.
y a quien creemos.
A quien creemos, a quien creemos.
Tú eres el dueño, tú eres el dueño
A quien creemos… creemos.
Tú eres el dueño… Tú estás a cargo.
Tú estás a cargo, tú eres el dueño
de este Misterio que nos sostiene,
que nos perdona, que nos espera,
que nos libera hasta el encuentro.
Tú eres el dueño de este misterio del Amor.

Tú estás a cargo, tú eres el dueño
de este Misterio del Amor.

San Federico de Utrecht 

  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la Provincia San Miguel Arcángel de Kenia y Tanzania.
  • Por la reunión de la Comisión de Pastoral Vocacional y por la Asamblea de Hermanos.
  • Por los miembros de LAM y sus proyectos y actividades como Asociación.
  • Por las ONG, que con sus aportes hacen posible que muchas de nuestras obras puedan cumplir con su misión.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por la familia menesiana del colegio Sagrado Corazón de Llay-Llay y la de Portugalete.
  • Por la paz en el mundo.

La escuela menesiana:
El Instituto elige la escuela como medio privilegiado de educación. Todavía hoy, como en tiempos de Juan María de la
Mennais y Gabriel Deshayes, la escuela presta un servicio esencial al hombre y a la sociedad formando personas libres y
responsables. La escuela cristiana hace más: une, en un mismo acto, la adquisición de conocimientos, la formación en
la libertad y la educación en la fe.

Nuestra Congregación nunca ha estado mejor. Debemos dar gracias a Dios humildemente; esto nos sirve mucho para
consolarnos de las contradicciones que pueden llegarnos desde fuera.

1975: Jean Hélias (Fabien)
1985: François Nédélec (François-Emmanuel)
1992: Joseph Gendron (Charles-Marie)

San Federico de Utrecht 

Los fariseos se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, él se alejó de allí. Muchos lo siguieron y los curó a todos.
Pero les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: «Éste es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre».

COMENTARIO

Los fariseos que presentan aquí el evangelio son consecuentes con su religión: si Jesús quebranta la ley religiosa, hay que matarlo. Al tomar semejante decisión, no hacían otra cosa que ser consecuente, hasta el final, con sus creencias. He aquí el peligro que entrañan, a veces, las religiones. Y si no llegan a matar, es frecuente que lleguen a humillar y someter a las personas hasta el extremo de hacerles la vida insoportable.

El contraste con la religión de los fariseos es la vida de Jesús, que es la otra forma de entender y vivir la religión. Para explicar lo que fue y cómo fue la vida de Jesús, Mateo echa mano de una cita del profeta Isaías (Is 42, 1-4). La cita es extensa porque Mateo vio en él un excelente resumen de lo que fue la vida de Jesús, la religión de Jesús, que describe el contraste más fuerte con la religión de los fariseos.

Según Is 42, 1-4, Jesús es, no el “siervo, sino el “hijo pequeño” (paîs) del padre. La misión que el Padre le encomendó fue “anunciar el derecho a las naciones” del mundo. El problema está en la palabra “derecho”. El texto griego utiliza el término “krisis”, que no significa “derecho”, sino “juicio”. Pero, en Is 42,1-4, el profeta se refiere efectivamente al juicio divino, pero no un juicio de desgracia, sino de salvación. Por tanto, este evangelio dice que Jesús vino a traer, no ya el derecho, sino la realización del derecho, que es la salvación, para todos, no solo para los elegidos, sino para todas las naciones. Y eso lo hizo, no a base de imponerse y dominar, sino todo lo contrario, a fuerza de callar, de no enfrentarse con nadie, de aprovechar todo lo aprovechable. Es la bondad, la humanidad sin fisuras. Así es la vida y la religión de Jesús.


Así pues, aunque Jesús haya subido hacia su Padre, no nos ha dejado huérfanos. Por un milagro continuamente renovado, permanece realmente con nosotros todos los días, lleno de gracia y de verdad, según su promesa. No menos dichosos que sus discípulos, todos los días y en cada instante del día, podemos acercarnos para adorarlo, como si lo viésemos con nuestros propios ojos, para conversar familiarmente con Él como con un amigo, como con un hermano, títulos tan hermosos que se ha dignado tomar”. (Sobre el Santísimo Sacramento) 

Señor de los afligidos,
Salvador de pecadores,
mientras aquellos señores
de solemnes encintados,
llevan al templo sus dones,
con larga cara de honrados.
Ay que me gusta escucharte
cuando les dices:
‘la viuda, con su moneda chiquita
ha dado más que vosotros,
porque ha entregado su vida’.

Señor de las Magdalenas,
pastor de samaritanos,
buscador de perlas finas
perdidas en los pantanos,
cómo te quedas mirando
con infinita tristeza
al joven que te buscaba
y cabizbajo se aleja,
por quedar con su dinero.
¡Ay, qué difícil que pase
por esta aguja un camello!

Amigo de los humildes,
confidente de los niños,
entre rudos pescadores
escoges a tus ministros;
parece que todo fuera
en tu Evangelio sorpresa;
Dices: ‘felices los mansos
y los que sufren pobreza;
bendito son los que lloran,
los sedientos de justicia,
dichosos cuando os maldigan’.

‘Es hijo de los demonios’,
los fariseos decían,
‘se mezcla con los leprosos
y con mujeres perdidas,
el sábado no respeta.
¿Dónde vamos a parar
si ha decidido sanar
a toda clase de gente?
¡Es un hombre subversivo!
Ante tanta confusión
yo me quedo con lo antiguo.

Ellos miraban al cielo
y Tú mirabas al hombre,
cuando apartado en el monte
te entregabas a la oración;
sólo buscabas a Dios,
a tu Padre Santo y justo;
en el secreto nombrabas,
para que Tú los sanaras,
al hombre uno por uno,
y lo que el barro manchaba
tus ojos lo hicieron puro.


San Federico de Utrecht fue un obispo y mártir del siglo IX, recordado por su valentía para anunciar el Evangelio sin ceder ante las presiones del poder político. Nació alrededor del año 781, probablemente en Frisia (actuales Países Bajos). Desde joven fue educado en la escuela episcopal de Utrecht bajo la guía del obispo Ricfrido, quien descubrió en él una gran inteligencia y profunda vida espiritual. Tras ser ordenado sacerdote, se dedicó a la formación de los nuevos cristianos y a la evangelización de los frisones.
Entre los años 825 y 828 fue elegido obispo de Utrecht. Recorrió incansablemente su diócesis predicando el Evangelio, fortaleciendo la disciplina eclesial y enviando misioneros a las regiones donde todavía predominaba el paganismo. También luchó contra prácticas contrarias al Evangelio.
La tradición cuenta que sus amonestaciones llegaron incluso a la corte imperial. El 18 de julio del año 838, poco después de celebrar la Santa Misa y mientras daba gracias junto al altar, fue atacado por dos hombres que lo apuñalaron. Murió perdonando a sus asesinos y entregando su vida por Cristo, motivo por el cual la Iglesia lo venera como mártir.

Mártires riojanos


Hoy reza por las vocaciones
Hna Flor, Vedruna
El Hermano ora con la vida y vive con el espíritu de la oración.


Señor,
que puedas encontrar en nosotros
todas las perfecciones de tu Hijo,
que seamos,
en la medida que lo permita
la debilidad humana,
revestidos de Jesucristo,
que sigamos a Cristo
en todos sus caminos,
que juzguemos todas las cosas
como él las juzga,
que amemos lo que él ama,
que despreciemos lo que él desprecia.
En una palabra,
que todos nuestros pensamientos
sean conformes a sus pensamientos
y que seamos su imagen viva. Amén
(Juan María)

  • Por la reunión de la Comisión de Pastoral Vocacional en Culiprán.
  • Por los países donde reina la división, la violencia, la guerra y por los que aún viven esclavizados en nuestro mundo.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones del Distrito de Ruanda.
  • Por la familia menesiana del Centro Educacional de Culiprán.
  • Por la comunidad educativa de Nanclares de la Oca (España) y la de Nkozi (Uganda).
  • Por la paz en el mundo.

Misión y ascesis:
El Hermano asume las renuncias que exigen el ejercicio del apostolado y las tareas educativas. La preocupación por adaptarse, el deseo de aumentar su competencia y de perfeccionar su cultura humana y religiosa, el empleo juicioso y desinteresado del tiempo, su disponibilidad para con sus alumnos y sus familias, el valor para superar el cansancio de un trabajo que siempre debe repetirse, la aceptación de la aparente ineficacia de su apostolado, son formas de una ascesis de la que la acción del Hermano saca fecundidad.

En los momentos dolorosos, tienes que ser más fiel que nunca a los ejercicios (de piedad); aunque no encuentres ningún gusto,
hazlos exactamente y en espíritu de fe, sin quedarte en los consuelos sensibles que Dios te niega, no porque esté enfadado
contigo, sino porque quiere hacerte más conforme a su divino Hijo, cuya alma estuvo desolada y triste hasta la muerte.

2015: Pierre Lamande (Célestin-Pierre)

Mártires riojanos

En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.
Al ver esto, los fariseos le dijeron: Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado.
Pero él les respondió: ¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?
¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?
Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.
Si hubieran comprendido lo que significa, ‘yo quiero misericordia y no sacrificios’, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado.

Señor, dame  la sensatez para saber distinguir lo esencial de lo accidental. Para aquellos fariseos del tiempo de Jesús, lo esencial era el cumplimiento de la ley hasta caer en minucias absurdas. Entendían como trabajo prohibido por la ley el “frotar las espigas” con las manos. Jesús no puede permitir esta falsa interpretación del sábado, día en que uno cesa del duro trabajo de la semana, para descansar con su Dios en la oración y dedicar este tiempo sagrado al cuidado de los hermanos que lo necesitan.
Dame, Señor, tu Espíritu para saber interpretar tu ley.

Las tres grandes Instituciones de los judíos eran: La Ley, el Templo y el Sábado. En un principio la Ley “La Torá” era la voluntad de Dios expresada como una manifestación de amor en el corazón de los fieles. A lo largo del tiempo, las escuelas farisaicas la multiplicaron en muchos preceptos hasta convertirla en “fardos pesados que cargan sobre los hombros de los demás” (Mt. 23,4).
El Templo que, en un principio, pretendió “dar un espacio” para Dios, se convirtió en “cueva de bandidos” al pretender amordazar a Dios diciendo ¡Templo de Yavé!  Y así cometer impunemente todo tipo de injusticias.  Y el sábado, hecho para consagrar un tiempo a Yavé, se convirtió en instrumento de esclavitud al no poder ni siquiera hacer el bien.

Jesús quiso descubrir el significado profundo de estas instituciones (Ley, sábado, Templo) al decir que ‘Él está por encima del Templo y es Señor del Sábado’. Por eso, siempre que en el evangelio estas instituciones entran en conflicto con el hombre, Jesús estará a favor del hombre y no a favor de las instituciones. 

Señor, yo quiero ser cristiano, pero no fariseo; quiero cumplir hasta en los últimos  detales el mandamiento tuyo del amor. Y te pido que me ayudes a sumergir mi corazón en el mar infinito de tu amor, para poder amar a mis hermanos con un corazón lleno de ternura y de misericordia.


Se dirá el último día a aquellos que no han practicado misericordia hacia sus hermanos: No han traído aquí ningún sentimiento de humanidad, no encontrarán ninguno; han sembrado la dureza, la inhumanidad, recogerán sus gavillas. Han huido a la misericordia, ella se alejará de ustedes. Han despreciado a los pobres, serán despreciados por Aquél que se ha hecho pobre por amor” (S.IX p.2586. Cita de S. Gregorio)

Si hablara palabras de parte de Dios
y no tengo amor,
de nada me vale,
de nada me vale.

Si sé lo profundo de cada misterio
y no tengo amor,
de nada me vale
de nada me vale.

De nada me vale,
de nada me vale.
Sin amor la vida
es arar el aire.
De nada me vale,
de nada me vale.
Sin amor las manos
no ayudan a nadie.

Si tengo la fe que mueve montañas
y no tengo amor,
de nada me vale,
de nada me vale.

Si doy lo que tengo, incluso mi vida
y no tengo amor,
de nada me vale,
de nada me vale.


Los Mártires Riojanos son cuatro beatos argentinos que entregaron su vida en 1976, durante la última dictadura militar, por permanecer fieles al Evangelio y por su compromiso con los pobres, la justicia y la dignidad humana. La Iglesia reconoció que fueron asesinados por odio a la fe (in odium fidei).

Enrique Angelelli Nació en Córdoba en 1923. Fue ordenado sacerdote en 1949 y nombrado obispo de La Rioja en 1968. Inspirado por el Concilio Vaticano II, impulsó una Iglesia cercana a los trabajadores, campesinos y familias más humildes. Defendió los derechos de los pobres y promovió cooperativas y comunidades cristianas, lo que le generó fuertes enfrentamientos con sectores de poder.
El 4 de agosto de 1976, mientras regresaba de celebrar la novena por dos sacerdotes asesinados días antes, la camioneta en la que viajaba fue embestida deliberadamente en la ruta, cerca de Punta de los Llanos. Durante años se presentó el hecho como un accidente, pero la Justicia argentina determinó en 2014 que fue un homicidio planificado cometido por agentes de la dictadura.

Carlos de Dios Murias: Nació en Córdoba en 1945. Ingresó en la Orden Franciscana Conventual y desarrolló un ministerio muy cercano a los jóvenes y a las comunidades más pobres. Llegó a La Rioja para colaborar con Mons. Angelelli y compartió la misión en Chamical con el padre Gabriel Longueville.
El 18 de julio de 1976 fue secuestrado junto con Gabriel Longueville. Ambos fueron torturados y asesinados; sus cuerpos aparecieron al día siguiente cerca de Chamical, con múltiples impactos de bala y signos de tortura.

Gabriel Longueville: Nació en Francia en 1931. Como sacerdote diocesano se ofreció como misionero Fidei Donum y llegó a Argentina en 1969. Se integró plenamente al pueblo riojano, acompañando especialmente a los más sencillos y necesitados. Fue secuestrado junto a Carlos Murias. Ambos fueron asesinados por su compromiso pastoral y por permanecer junto a su comunidad en tiempos de persecución.

Wenceslao Pedernera: Nació en San Luis en 1936. Era agricultor, esposo y padre de tres hijas. Integraba movimientos rurales y colaboraba activamente con la pastoral impulsada por Mons. Angelelli, promoviendo la organización solidaria de los trabajadores del campo.
En la noche del 25 de julio de 1976, un grupo armado irrumpió en su casa de Sañogasta. Fue acribillado delante de su esposa y de sus hijas. Murió al día siguiente, perdonando a quienes lo habían atacado.

La Iglesia los considera mártires, porque su muerte fue consecuencia directa de una vida entregada al servicio del Evangelio y de la justicia cristiana. Fueron beatificados el 27 de abril de 2019. Su testimonio nos recuerda que la fe cristiana no se limita al culto, sino que impulsa a defender la vida, la verdad y la dignidad de los más vulnerables, incluso cuando ello exige el sacrificio supremo.

Nuestra Señora del Carmen


Hoy reza por las vocaciones
Raquel Guerra
Ser Hermano es buscar al hermano perdido con el amor del Buen Pastor.


Santísima Virgen María;
con estas ardientes palabras,
nosotros tus fieles servidores,
nos consagramos a ti enteramente,
como a nuestra maestra,
nuestra reina y nuestra madre.
Queremos abandonarnos
en las delicias de tu amor virginal.
Permite que estos pecadores,
unidos no por la sangre,
sino por el deseo de pertenecerte totalmente,
se consagren al Señor Jesús a través de ti.
Ponemos en tus manos nuestro pobre amor
y el humilde y gozoso compromiso
de vivir hoy y siempre como esclavos tuyos.
No podemos ofrecerte
nada digno de ti, María.
Recibe únicamente nuestros débiles
y miserables corazones.
Queremos que te pertenezcan totalmente.
Tu tierno e indulgente amor
no despreciará esta pequeña ofrenda.
Santa María, Virgen y Madre,
nos entregamos y consagramos
a ti para siempre.
Consíguenos que hoy vivamos
en todo como hijos tuyos.
(Féli y Juan María 19/06/1809)

  • Por Chile y Bolivia, que tienen a la Virgen del Carmen por patrona.
  • Por las vocaciones en nuestro Distrito y los jóvenes en formación.
  • Por la reunión de la Comisión de Pastoral Vocacional en Culiprán.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la Delegación del Congo.
  • Por la familia menesiana del Dionisio Díaz de Maldonado y la de Portugalete.
  • Por la paz en el mundo

Apertura y adaptación:
Trabajando en la inculturación el Evangelio, los Hermanos procuran adaptar su estilo de vida, sus métodos así como sus
obras educativas a las condiciones y culturas de los países y ambientes en los que están comprometidos.

Reanima tu fervor, y como buen religioso, sométete en todas las cosas con una perfecta resignación a la santa voluntad de Dios.

1948: Joseph Marie Foutel (Damien): Nació en 1887 en Pleuguéneuc (I-et-Vilaine). Vino a España en 1904. Murió en Ploërmel.
1969: Yves Bouroullec (Amédée)
1992: Joseph Rivard Colman
2020: Yves Leroux (Jean-Bernard)

Nuestra Señora del Carmen

Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él. ​​
Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte.
Jesús le respondió: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

María es la primera en cumplir estas palabras de Jesús. Ella no es grande solamente porque fue su madre biológica, sino porque dijo: «Hágase en mí según tu palabra» y se dejó conducir por Dios. Antes de llevar a Jesús en su vientre, lo había llevado en su corazón por la fe y la obediencia. Por eso, cuando Jesús dice: «Todo el que hace la voluntad de mi Padre… ése es mi hermano, mi hermana y mi madre», está describiendo, ante todo, a María.
En otro pasaje del Evangelio, Jesús  confirma esta idea: Cuando una mujer exclama: ¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!, Élresponde: Más bien, felices los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica (Lc 11,27-28). Jesús no está corrigiendo a aquella mujer ni rebajando a María; está explicando por qué María es verdaderamente bienaventurada: porque escuchó la Palabra y la llevó a la práctica.

Este Evangelio también nos invita a preguntarnos cuál es el fundamento de nuestra pertenencia a la Iglesia. Lo que verdaderamente nos hace parte de la familia de Jesús es vivir como Él vivió, buscando en todo, la voluntad del Padre. Eso cambia nuestra manera de entender la fe. No somos seguidor de Jesús por ser bautizados, por ir a Misa, incluso por ser consagrados, sino por dejar que la voluntad de Dios oriente nuestras decisiones, nuestro modo de tratar a los demás, nuestra forma de trabajar, de perdonar y de amar. Somos sus familiares si buscamos vivir como Él vivió y nos enseñó.

Este texto también es una invitación a ampliar el corazón. En la familia de Jesús hay lugar para todos los que buscan sinceramente hacer la voluntad del Padre. La Iglesia está llamada a ser precisamente eso: una casa donde nadie se sienta extranjero, donde cada persona sea recibida como un hermano o una hermana.


María Santísima, a la que hemos propuesto elegir como patrona y especial protectora, esta Madre de bondad y de misericordia, siempre tan atenta a las necesidades de sus hijos, que conoce bien nuestra indigencia, nuestras debilidades y nuestras enfermedades; esta divina María siempre tan preocupada por favorecer todo lo que se hace para gloria de su Hijo, en este momento, en oración con nosotros, se asocia ya a nuestros trabajos; pide para nosotros el espíritu de humildad, de celo, de obediencia, de pobreza, de renuncia; y sin duda, que si no ponemos ningún obstáculo a la eficacia de sus plegarias, vamos a obtener por ella las mejores gracias, las más preciosas. (Apertura retiro de Saint-Méen, 1826) 

Madre de Misericordia,
Madre del Salvador,
Auxilio de los Cristianos
ruega por nosotros a Dios.

Virgen fiel y prudente,
Reina de la Paz,
Santa Madre de Cristo
que hagamos su voluntad.

Ven y reina, Madre de Dios,
Reina y Madre de la Creación
ven y reina en nuestro corazón
para que reine el Señor.

Madre del buen consejo,
Ideal de Santidad,
Reina del Santo Rosario
enséñanos a rezar.

Madre Inmaculada,
Madre del Creador,
Reina asunta a los cielos
llévanos contigo a Dios.


La Virgen del Carmen es una de las advocaciones marianas más antiguas y queridas de la Iglesia. Su origen se encuentra en el Monte Carmelo, en Tierra Santa, donde desde tiempos del profeta Elías algunos hombres vivían como ermitaños dedicados a la oración. En el siglo XII surgió allí la Orden del Carmen, cuyos religiosos tomaron a la Virgen María como su Madre y Patrona.
La tradición carmelita recuerda que el 16 de julio de 1251, la Virgen se apareció a San Simón Stock y le entregó el escapulario, signo de protección, de pertenencia a María y de compromiso de vivir siguiendo a Cristo. Desde entonces, la devoción se difundió rápidamente por Europa y luego llegó a América con los misioneros españoles.
La Virgen del Carmen es representada llevando al Niño Jesús en su brazo, recordándonos que María no reemplaza a Cristo, sino que conduce siempre hacia Él.

En Chile, la devoción comenzó a extenderse a fines del siglo XVI gracias a los misioneros agustinos y posteriormente a los carmelitas. Sin embargo, alcanzó una importancia extraordinaria durante la guerra de la Independencia. En 1817, antes de la batalla de Chacabuco, el general José de San Martín y el ejército libertador encomendaron la campaña a la Virgen del Carmen. Poco después, Bernardo O’Higgins hizo el célebre voto de construir un templo en honor de la Virgen si se alcanzaba la victoria definitiva. Tras el triunfo de la batalla de Maipú (1818), comenzó a cumplirse esa promesa con la construcción del actual Templo Votivo de Maipú. En 1923, el papa Pío XI la proclamó oficialmente Patrona de Chile.

También en Bolivia la Virgen del Carmen ocupa un lugar privilegiado en la historia nacional. Durante la lucha por la independencia, los patriotas la eligieron como protectora de su causa. El 16 de julio de 1809, día de su fiesta litúrgica, estalló en La Paz la revolución encabezada por Pedro Domingo Murillo. Aprovechando la procesión de la Virgen, los revolucionarios iniciaron el levantamiento contra el dominio español. Tras el éxito inicial, volvieron a sacar la imagen en procesión, colocándole un sable y el gorro frigio como símbolos de la libertad. Desde entonces comenzó a ser conocida como la «Virgen Revolucionaria». En 1851, el papa Pío IX la declaró Patrona de Bolivia, reconocimiento confirmado por el gobierno boliviano al año siguiente. Desde 1948, ostenta oficialmente el título de «Generala y Patrona de las Fuerzas Armadas de la Nación».