San Agustín Zhao Rong y compañeros mártires

Padre bueno,
te doy gracias por la vida,
regalo de tu amor.
Haz que la comparta con todos:
con mis hermanos, con mi familia,
con mis amigos,
tejiendo lazos como lo hizo Jesús.
Envíame tu Espíritu Santo
para descubrir lo que quieres de mí.
Hazme cada día más parecido a tu Hijo:
que sus sentimientos sean mis sentimientos,
que sus pensamientos
sean mis pensamientos,
que su proyecto sea mi proyecto,
que ame como Él amó.
Como a María, Padre Bueno,
concédenos a todos
un corazón dócil a tu Palabra.
Amén

  • Por las vocaciones en nuestro Distrito y por la familia menesiana y la casa de formación de El Alto.
  • Por los cristianos perseguidos por su fe.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, las obras y las vocaciones de Distrito Nuestra Señora de Kibeho (Ruanda).
  • Por la paz en el mundo.

La llamada del Hermano implica el compromiso de consagrarse enteramente a la misión, que «antes que en las obras exteriores, se lleva a cabo en el hacer presente a Cristo en el mundo mediante el testimonio personal».

Tus sentimientos son buenos y estoy convencido de que es Nuestro Señor quien te los inspira; sin embargo, temo que sean demasiado exaltados, y que te falten la calma, la resignación, el abandono: espera en paz que llegue el momento de Dios.

1966: Bernardin de Sienne Crépeau
1981: René Roy (Conrad-Marie)
1988: Edmond Aubin (John Leonard)