La formación inicial se extiende desde el postulantado hasta la profesión perpetua.Compromete al formando a hacer de su vida un camino de crecimiento en la fe, de profundización en el carisma y de comunión con sus hermanos. Le abre al don total y gozoso de sí mismo a Dios como discípulo-misionero.
Son los hombres que se entregan en el silencio a obras humildes y ocultas quienes tienen más segura la salvación y quienes gozan de la mejor parte.
1966: Gabriel-André Freneau1987: Élie Guyot (Élie-Marie)1994: Camille Bourassa (Longin)