Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
La naturaleza y finalidad del noviciado, así como las exigencias de una vida común particularmente estrecha entre los novicios, exigen un cierto aislamiento. Esto no excluye, a juicio del Hermano Maestro, encuentros e intercambios con los miembros del Instituto, con los Laicos Menesianos y con otras personas.
Recordemos a menudo, en medio de nuestras pruebas, qué cortas son y qué grande será la felicidad que debe ser su recompensa.
1973: Pierre-Stéphan (Sylvestre-Joseph)1996: Lawrence Mutabazi2001: Frederick Sserunkuma.