Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
La vocación común: Esta consagración introduce al bautizado en la comunión trinitaria y lo hace miembro del nuevo Pueblo de Dios. Aprende de Jesús, Verbo encarnado, guiado siempre por el Espíritu, a ser hijo del Padre y hermano de todos.
Mientras estemos unidos, seremos fuertes y dichosos; sí, esta santa unión será el encanto, la gracia y la fuerza de nuestra sociedad. “In unum”, no quiere decir en la misma casa, pero sí con los mismos sentimientos… con la misma caridad, de forma que cuando un cohermano sufra, suframos con él.
1979: Roméo Marcotte (Robert-Eugène)1986: Isidore David (Maurice-Marie) y Edgar Durand (Adrien-Marie)1994: Alexis Lavandier (Valentin-Émile)2012: André Lemire2014: Edmund Kiiza