1º Domingo de Cuaresma

Señor Jesús, al comenzar el día,
te ofrecemos nuestra vida entera.
Que el amor fraterno reine entre todos
los que formamos comunidad.
Que cada uno se sienta feliz
con la alegría de los demás,
y sufra con sus penas.
Que todos nos prestemos ayuda mutua
para ir a Dios y realizar su obra cada día.
Que no existan jamás entre nosotros
ni contiendas ni rivalidades,
ni secretas envidias, ni palabras duras.
Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,
todo lo que divide,
todo lo que altera la caridad.
Haz, Señor, que hoy y siempre
intentemos ayudarnos
unos a otros a ser santos.
Que todos vivamos hoy con dulzura,
paciencia, humildad
y fidelidad a tu Palabra.
(Regla de 1835)

  • Por nuestros capellanes y los sacerdotes de nuestras parroquias.
  • Por nuestros jóvenes en formación.
  • Por el Papa, para que el Señor lo fortalezca con su Espíritu y lo sostenga en su misión de guiar a la Iglesia.
  • Por el cumpleaños del H. Luis de Julián (1950), de la comunidad de Zamora.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades educativas.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la provincia San Miguel Arcángel (Kenia – Tanzania).
  • Por la familia menesiana del colegio San Pablo de Luján de Cuyo y la de Aguilar de Campóo.

Obediencia y misión:
El Señor Jesús, en la forma de su vida terrena, expresa la íntima unión que existe entre misión y obediencia. A su imagen, el Hermano es enviado al mundo como profeta de su Palabra y testigo de su amor: «Jesucristo os envía como su Padre lo envió».

¡Que Dios bendiga tu sacrificio y tus obras! Ve y extiende el reino de Cristo por todas partes, trabaja con nuevo celo para cavar los cimientos de una nueva Iglesia.

1967: Yves Pleybert (Joseph-Candide)
1992: Philippe Arsenault (Joas-Marie)