Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
La castidad, don de Dios: La castidad se recibe de Dios como un don, una gracia, un fruto del Espíritu. Transforma al Hermano en lo más profundo de su ser, lo hace partícipe del misterio pascual de Cristo y se convierte así en fuente de vida y de fecundidad.
Nada de lo que se dice o sucede puede perturbar la paz de aquel a quien la fe eleva a una altura infinita y coloca en el seno de Dios mismo.
2001: Réal Brodeur2011: André Guilbert (Fulbert)