Jesús dijo a los fariseos: Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz.Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.Entonces Jesús prosiguió: Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia.
Hoy celebramos en la Iglesia el domingo del Buen Pastor, Jornada mundial dedicada a rezar por las vocaciones, por la tuya y por la mía; por la de muchos jóvenes que se preguntan por lo que Dios quiere de ellos y por la de todos los que en este mundo vivimos nuestra vida como un ministerio en el que servimos a Jesús en las personas que nos son confiadas.Jesús es el verdadero pastor, en él se cumplen todas las promesas del A.T. Hoy, el Buen Pastor, se presenta como la puerta por la que se accede a las ovejas. No hay acceso más seguro, ni más respetuoso que este.Las ovejas son el pueblo, un pueblo oprimido y atacado por una banda de ladrones y asaltantes, a los que se les había encomendado el cuidado del rebaño. Estos son los dirigentes políticos y religiosos del momento que han hecho del templo una cueva de ladrones viviendo como mercenarios su ministerio. Jesús inicia su largo discurso de enfrentamiento con los fariseos, obstinados en su incredulidad y autosuficiencia, con una afirmación genérica: el modo más seguro para entrar en contacto con las ovejas es acceder por la puerta del recinto en el que ellas se encuentran. El que accede por otro lado no lo hace movido por el amor a las ovejas, sino para explotarlas en beneficio propio.El pecado de los guías del pueblo es éste: apropiarse del rebaño. Jesús califica esta conducta con el término ‘ladrón’, denuncia que hizo en el templo en su primera visita, según Juan. Y el otro término que Jesús usa para calificar a los que quitan al pueblo lo que es suyo es ‘asaltante’. Calificación que señala a los que, además, usan la violencia para someterlo.Entrar a través de Jesús supone poner el bien de la persona como tarea prioritaria y usar todos los medios y estrategias para conseguirlo. El que no entra en esta lógica nueva es un opresor.El pastor entra por la puerta para cuidar de las ovejas, no para vejarlas. De hecho, las ovejas reconocen su voz (su autoridad) y lo siguen.Para ellas, la voz del Buen Pastor contiene un mensaje de liberación, propio del Mesías. Su voz, además, no se dirige a un grupo anónimo de personas, sino que las llama por su nombre.Para Jesús no existe una multitud anónima de gente, sino que cada uno tiene un rostro, un nombre, una dignidad, una historia, una pertenencia, etc.Para los menesianos conocer por el nombre, escuchar, estar próximos a los estudiantes que nos son confiados es como construir un dique frente al huracán de anonimatos y despersonalización que sufren; es dar identidad, dar valor, hacer que alguien se sienta singular, único. ¿Me estoy relacionando según estos parámetros?Jesús es la nueva puerta, el único acceso seguro, pues la relación con el rebaño no se da a través del dominio y la explotación, sino dando la vida. Sus palabras son una clara invitación a cambiar el estilo de relaciones entre las ovejas y los que son establecidos como pastores.De una manera u otra todos somos pastores de una pequeña porción de iglesia, la escuela, el aula, la familia y las relaciones que allí se viven tienen que reflejar las del Buen Pastor. No hay otro modelo a seguir para los menesianos, pues carismáticamente estamos llamados a ser imágenes de Jesús Maestro y Pastor en medio de los niños y jóvenes que nos son confiados.
Jesús y los fariseos: Denuncia el estilo de lazos que estos estrechan con el pueblo de Israel, pues son lazos que no generan vida ni conducen a la vida, son lazos que matan, arrebatan y destruyen, pero ellos parecen no enterarse. Sucedió ayer y hoy sigue habiendo en la Iglesia pastores que proceden como los fariseos denunciados por Jesús y parecen seguir sin enterarse. ¿Denuncio lazos que oprimen, matan, destruyen a los más pequeños?
Yo soy el buen Pastor, que va a la montaña en busca de la oveja perdida. No dudes pues ni de mi clemencia ni de mi ternura. ¿Puede una madre olvidarse de su hijo, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Y aunque ella lo olvidase, yo no me olvidaré de ti. (Guía de la primera edad)
El que no entra por la puerta no es pastor;salta la cerca el bandido o el ladrón.Las ovejas en su apriscosólo atienden a la voz de su pastor.Del extraño las ovejas huirán;el pastor por nombre a todas llamaráy afuera él irá delante,y su voz escucharán y seguirán.Y yo soy quien da la vida por salvar a sus ovejas.Al hablar me reconocen y yo las conozco a ellas,porque yo soy su pastor, el buen Pastor.Y nadie nunca podrá arrebatarlas de mi mano.Yo soy uno con el Padre y él me las ha encomendado,porque yo soy su pastor, el buen Pastor.Todo el que antes a ellas vino, fue un ladrón,a quien sólo su salario le importó.Llegó el lobo haciendo estragosy el bandido a mi rebaño abandonó.Tengo ovejas que no son de este redil,pero al escuchar mi voz querrán venir,formando un solo rebaño,con un único pastor a quien seguir.
Bajando los montes me ves, Pastor Fiel.Conoces mis manos, conoces mis pies.Cautivo en mis miedos, me pierdo de ti.Puerta siempre abierta de un sólo redil.Contigo a mi lado ya no temo más;por verdes praderas me llevas a andar.Confío mi vida, enséñame a amar.Firme es tu cayado, camino de paz.Dame tu alegría, Señor, toma mis temores.Guía tú mi senda, Buen Pastor;lléname de vida, reconozco hoy tu voz.Cada vez que llamas te escucho, Pastor:“Sigue mis pasos: justicia y amor”;los cercos se abren, Liberador.Dame tu alegría, Señor, cárgame en tus brazos.Guía tú mi senda, Buen Pastor;lléname de vida, reconozco hoy tu voz.lléname de vida, reconozco hoy tu voz.