Santísima Trinidad


Hoy reza por las vocaciones
Gabino Moreno de Huatusco
Los Hermanos transforman el mundo con la fuerza silenciosa de la fraternidad.


Providencia de mi Dios,
oh madre, que tantas veces he invocado,
y a quien he ofrecido, consagrado,
entregado esta casa
y cuantos ha reunido en ella tu gracia.
Providencia siempre buena,
tan sabia, tan llena de piedad y amor
para con tus pobres criaturas;
te adoramos, te bendecimos,
nos abandonamos
en tus manos sin reserva.
Haz de nosotros todo lo que quieras.
Sólo deseamos
cumplir tu voluntad en todo:
En las humillaciones y en las grandezas,
en la pobreza y en la riqueza,
en la salud y en la enfermedad,
en la vida y en la muerte.
Providencia de mi Dios,
vela sobre tus hijos,
afiánzanos, dirígenos.
Sé tú nuestra defensa,
nuestra guía y nuestra esperanza.
¡Dios Sólo en el tiempo!
¡Dios Sólo en la eternidad!
¡Dios Sólo en el día de hoy!
En todo y en cada cosa,
¡Dios Sólo!

  • Por nuestros capellanes y los sacerdotes de nuestras parroquias.
  • Por el Hermano Superior General y los miembros de su Consejo.
  • Por nuestros jóvenes en formación.
  • Por el Papa, para que el Señor lo fortalezca con su Espíritu y lo sostenga en su misión de guiar a la Iglesia.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones del Distrito San Pablo (Togo – Senegal – Benin – Costa de Marfil).
  • Por la familia menesiana de San Borja y la de San José de Reinosa.

María, modelo de obediencia:
Por su «Fiat», la Santísima Virgen María constituye el modelo de toda obediencia en la fe. Atenta a la Palabra que habita en ella, se dispone en una actitud permanente de escucha y de realización. Acogida por Isabel como madre del Señor, María se presenta como su humilde sierva. Conformándose constantemente a la voluntad de Dios, hace suya la actitud obediente de Jesús, «Hijo del hombre, que no ha venido a ser servido, sino a servir».

Los Hermanos tendrán la más tierna devoción a la Santísima Virgen: recurrirán a ella muy a menudo, como a su Madre, y se esforzarán, imitando sus virtudes, en merecer que ella atraiga las bendiciones de Dios sobre sus obras.

1992: Désiré-Charles Beaulieu (Arthur)
2021: Médéric Boutin (Roch-Marie)