Sagrado Corazón de Jesús


Hoy reza por las vocaciones
Familia de Soledad y Edwin
Los Hermanos son mediadores del amor de Dios entre los más débiles.


Divino Corazón de Jesús,
por medio del Corazón Inmaculado de María,
yo me consagro a ti
y contigo me ofrezco a Dios Padre
en tu Santo Sacrificio del altar,
con todos mis trabajos, oraciones,
sufrimientos y alegrías de hoy;
en reparación por nuestros pecados,
para que venga a nosotros tu Reino;
y especialmente por las intenciones
confiadas este mes por el Papa
al Apostolado de la oración.

  • Por las instituciones que llevan por nombre el de esta advocación del Sagrado Corazón.
  • Por las misiones en la Iglesia.
  • Por los países donde reina la división, la violencia, la guerra y por los que aún viven esclavizados en nuestro mundo.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por la familia menesiana del Dionisio Díaz de Maldonado y por la de Zamora.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la Delegación del Congo.
  • Por las vocaciones menesianas de Hermanos y Laicos.

Abandono en manos de la Providencia:
El Hermano agobiado por la edad, la enfermedad o la pérdida progresiva de sus capacidades no se encierra en sí mismo. Sin perder su profunda alegría, se abre a la gracia presente de Dios y a la ayuda amable y atenta que le ofrecen sus Hermanos y quienes lo rodean. En el abandono y la confianza en la
Providencia, se une de un modo nuevo a Cristo sufriente para la salvación del mundo, convirtiéndose con él en «ofrenda espiritual agradable a Dios».

Que el Señor se digne hacer de ustedes hombres según su Corazón, entregados a su Iglesia, desprendidos de sí mismos, pobres de espíritu, humildes, celosos, dispuestos a emprenderlo todo y a sufrirlo todo.

1965: Louis-Pierre Lampron
1973: Henri Lozach (Léonide-Marie)
1997: Alain Gentric (Gonéry)
2006: Yvan Lamprón (Archile-René)