Jesús dijo: No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo los reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.
Hoy hemos escuchado «no tengan miedo«. Es una frase favorita de Jesús que la repite una y otra vez en el Evangelio, y está encuadrada en el contexto de la misión. Jesús acaba de decir a sus seguidores que los perseguirán y los encarcelarán, pero que no teman.Está claro que la advertencia podemos aplicarla a todas las situaciones de miedo paralizante que podemos encontrar en la vida. El miedo es un sentimiento que surge en la persona ante un estímulo que interpreta como peligroso para su subsistencia. Es un logro de la evolución y por lo tanto bueno. Su objeto primero es defendernos; sea huyendo, sea dándonos energía para enfrentar la amenaza.Pero el ser humano puede ser presa de un miedo aprendido, que le impide desplegar su humanidad. Este miedo artificial, en lugar de defender, aniquila, mata. Este miedo es lo más opuesto que podamos imaginar a la fe-confianza.Si Jesús nos invita a no tener miedo, no es porque nos prometa un camino de rosas. No se trata de pensar que no me pasará nada desagradable, o de que, si algo malo me sucede, alguien me sacará las papas del fuego. Se trata de una seguridad que permanece intacta en medio de las dificultades, sabiendo que los contratiempos no pueden anularme. Dios no es la garantía de que todo va a ir bien, sino la seguridad de que Él estará ahí (Mt 28,20).La confianza no surge de un voluntarismo a toda prueba, sino de un conocimiento cabal de lo que Dios es para nosotros. Aceptar nuestras limitaciones y descubrir nuestras verdaderas posibilidades, es el único camino para llegar a la total confianza.La confianza es la primera consecuencia de salir de uno mismo y descubrir que mi fundamento no depende de mí. El hecho de que mi ser no dependa de mí, no es una pérdida, sino una ganancia, porque depende de Quien es mucho más grande que yo mismo. Mi pasado es Dios mismo, mi futuro también es Dios; mi presente está en manos de Dios y no tengo nada que temer.El miedo inducido es el instrumento más eficaz para dominar a los demás. Los autoritarismos lo han utilizado siempre para conseguir la docilidad de sus súbditos. También en nuestra iglesia hemos vivido experiencias sostenidas en el miedo.Confiar en Dios es confiar en nuestro propio ser, en la vida, en lo que somos de verdad. No se trata de confiar en un ser que está fuera de nosotros y que puede darnos, desde fuera, aquello que nosotros anhelamos.Todos los miedos se resumen en el miedo a la muerte. Si fuésemos capaces de perder el miedo a la muerte, seríamos capaces de vivir en plenitud. Todo lo que tememos perder con la muerte, es lo que tendríamos que aprender a abandonar durante la vida.La muerte sólo nos arrebata lo que hay de contingente en nosotros, de individual, de terreno, de egoísmo. Temer la muerte es temer perder todo eso. Es un contrasentido intentar alcanzar la plenitud y seguir temiendo la muerte.En el evangelio de hoy está muy claro. Aunque te quiten la vida, ¿qué te quitan en realidad? Lo que te arrebatan es lo que no eres.Juguémonos por Jesús, como él se la jugó por nosotros. Es la apuesta más certera en la vida, es la mejor opción y la mejor inversión, porque allí no hay lugar al temor, ya que reina el amor.
Jesús y el PadreVive una relación basada en el amor. Sabe descubrir el amor del Padre expresado en el cuidado amoroso de la creación, y en especial de sus hijos. Quien ama no teme. Donde reina el amor no hay lugar para el temor, por eso Jesús nos invita a no temer. Quien ama se juega por el ser amado, incluso entregando la misma vida. Jesús es nuestro garante, ¿necesitamos otro?
La obra de Dios no depende de tal o de cual hombre, no depende más que de Dios y debemos poner en Él toda nuestra confianza. Tengamos fe y no nos dejemos turbar por vanos miedos.
No recibimos el espíritu de Diospara seguir viviendo esclavos,sino que hijos adoptivos, el Señor,nos hizo por su hijo amado.Y es el espíritu quien hoydice en nuestro corazón:“No tengan miedo de ser santos”.Él, a su lado, nos llamóY, convocados por su amor,todos unidos le cantamos.No tenemos miedo, no (4)Cae la tarde, pierde el día su fulgory el miedo crece entre las sombras.Pero, en la noche, el creyente corazónespera el brillo de la aurora.Así, despierto, nuestro amorespera el mensajero albordel día que ya está llegando.Sus centinelas somos hoy,testigos de ese nuevo solque es Jesús resucitado.Y así, en Cristo alimentamos la esperanzade construir la civilización del amor.El amor de Dios inclina la balanza.Si a nuestro lado está,¿quién nos podrá enfrentar?Ya no podemos, por la gracia del Señor,permanecer indiferentes.Ya no podemos resignarnos al dolor,a la miseria, a la muerte.Dios nos invita a iluminarcon nuestra vida pastorallas realidades en penumbras.Y es nuestra apuesta, nuestro plande transformar la realidadcon su presencia y con su ayuda.Si en la balanza de este mundo y su dolor,más que el amor, pesan las armas;si manda el dólar,si la guerra y la opresiónnos acorralan la esperanza,aún hay oportunidadpara jugarse de verdad,para no darse por vencido.Hay un camino que tomarpor los humildes, por la pazpor la verdad de Jesucristo.Y así, en Cristo alimentamos la esperanzade construir la civilización del amor.El amor de Dios inclina la balanza.Si a nuestro lado está,¿quién nos podrá enfrentar?
Brilla en los ojos un fuego que ardey despierta una llama en mi corazón.Nueva es la paz y mayor la alegría;los mismos colores, mas otro el sabor;es lo eterno que viene de ti,es lo eterno que viene de ti.Hoy dejo atrás esa vida de siempre,me pongo en camino, me ordeno hacia el fin.El amor me llama, conozco el deseoaunque pesa en mi vida el honor.Me hago más libre en busca de ti,me hago más libre en busca de ti.Sin miedo abrazo y sigo tus pasos,busco el camino, voy peregrino.Sin miedo me confío en tu gracia,me pongo en marcha, tu amor me basta.Sin miedo abrazo, sigo tus pasos,busco el camino, voy peregrino.Sin miedo me confío en tu gracia,me pongo en marcha, tu amor me acompañará.Este camino, al igual que otros muchos,exige la lucha, no excluye el dolor.Caben mis rodeos y mis pies cansados,también esas voces que me hacen dudar.Pero en mis noches, me aferro de ti,pero en mis noches, me aferro de ti.