Hoy reza por las vocacionesJosé Antonio TorresLos Hermanos no se jubilan de la misión: solo cambian su forma de servir.
Señor, estoy a tus piescomo un niño pequeñoque espera tus órdenes.No quiero, no deseo nada,sino hacer lo que pidas de mípara tu mayor gloria.Habla pues, Señor,y obedeceré sin dudar,sin lamentarme, con alegría y con amor.
Apertura y adaptación:El Hermano, discípulo-misionero, no limita su mirada sólo a las riquezas y limitaciones de las personas que lo rodean; trata deverlas a la manera de Cristo, con amor y sin juzgarlas. Se acerca a ellos con un a priori favorable y les muestra algo más que objetividad: una «parcialidad de corazón».
Las sequedades interiores constituyen una prueba muy penosa; Dios las permite para purificar cada vez más nuestra virtud y parahacernos conseguir méritos mayores. Por lo tanto, no tienes que entristecerte, ni mucho menos desconcertarte.
1989: Abundio Matabuena (Ireneo): Nació en Nestar de Aguilar (Palencia) en 1913. Trabajó en Argentina y Uruguay desde el año 1950 hasta su muerte en Montevideo.1988: René Poussin (Norbert)1990: Antoine Denis (Justinien)