Divino Corazón de Jesús,por medio del Corazón Inmaculado de María,yo me consagro a tiy contigo me ofrezco a Dios Padreen tu Santo Sacrificio del altar,con todos mis trabajos, oraciones,sufrimientos y alegrías de hoy;en reparación por nuestros pecados,para que venga a nosotros tu Reino;y especialmente por las intencionesconfiadas este mes por el Papaal Apostolado de la oración.
Recordando que todo apostolado obtiene su fecundidad sólo de Dios, los Hermanos se comprometen en él con generosidad y utilizan los medios humanos apropiados: «Trabaja como si todo dependiera de ti. Y, sin embargo, espera el éxito sólo de Dios».
Que el Señor los haga hombres según su corazón, devotos de su Iglesia, desprendidos de sí mismos, pobres de espíritu, humildes, celosos, dispuestos a emprender cualquier cosa y a sufrir cualquier cosa.
1986: Alphonse Lambert (Alphonse-Maurice)2003: Gérard Bourque (Auguste-Eugène)