Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
La castidad consagrada lo ayuda a vivir como hermano con todos, en una relación sencilla y gratuita que testimonia el amor universal de Cristo.
La fe tiene que consolarte y afianzarte cada vez más en la resolución de perseverar hasta el fin.
1987: René Chartrand (Orens) y Fritz Prosper (Éric-Marie)1998: Henri Bourdin (Lucidas-Odile)