Señor Jesús,Tú que dijiste que todos sean uno,te damos gracias por llamarnos a la unidad,por desafiarnos a salirde nuestros esquemas y seguridades.Sabes de nuestras resistenciase inseguridades,sabes de nuestros sueños y anhelos;no te son desconocidasnuestras limitaciones y pobrezas,y también con ellasquieres gestar la nueva realidad.Nos confiamos a María,que salió a prisa al encuentrode la vida que clama.Haz de la familia menesianaun cuerpo para la misiónque cuide y defienda la vidade los más pequeños del sur.Amén.
El Hermano, discípulo-misionero, no limita su mirada sólo a las riquezas y limitaciones de las personas que lo rodean; trata de verlas a la manera de Cristo, con amor y sin juzgarlas. Se acerca a ellos con un a priori favorable y les muestra algo más que objetividad: una «parcialidad de corazón».
Las sequedades interiores constituyen una prueba muy penosa; Dios las permite para purificar cada vez más nuestra virtud y para hacernos conseguir méritos mayores. Por lo tanto, no tienes que entristecerte, ni mucho menos desconcertarte.
1989: Abundio Matabuena (Ireneo): Nació en Nestar de Aguilar (Palencia) en 1913. Trabajó en Argentina y Uruguay desde el año 1950 hasta su muerte en Montevideo.1988: René Poussin (Norbert)1990: Antoine Denis (Justinien)