Señor, que has dicho:‘Dejen que los niños vengan a Mí’.Tú me has inspirado el deseode dedicar mi vidaa los niños y jóvenespara llevarlos a Ti.Dígnate bendecir mi vocación,asísteme en mis trabajos de hoy,derrama sobre mí,sobre todos mis hermanosy sobre todos los que trabajamosen esta obra educativa,el espíritu de fortaleza,de caridad y de humildad,para que nada nos apartede tu servicio.Haz que hoy cumpla con celoel ministerio educativoal que me has consagrado.Hazme perseverar hasta el finpara alcanzar asíla salvación que noshas prometido. Amén
El Instituto elige la escuela como medio privilegiado de educación. Todavía hoy, como en tiempos de Juan María de la Mennais y Gabriel Deshayes, la escuela presta un servicio esencial al hombre y a la sociedad formando personas libres y responsables. La escuela cristiana hace más: une, en un mismo acto, la adquisición de conocimientos, la formación en la libertad y la educación en la fe.
Nuestra Congregación nunca ha estado mejor. Debemos dar gracias a Dios humildemente; esto nos sirve mucho para consolarnos de las contradicciones que pueden llegarnos desde fuera.
1975: Jean Hélias (Fabien)1985: François Nédélec (François-Emmanuel)1992: Joseph Gendron (Charles-Marie)