Aquí estoy, SeñorTodo es tuyo y yo también.Tú dijiste: “la mies es muchay los trabajadores, pocos”.Aquí estoy, Señor,para responder ‘sí’ a tu llamada.Tuyos son mis ojos para conocerte,mis labios para predicarte,mis manos para servirte,mi corazón para amarte.Dispón de mí como quieras.Quiero consagrarte mi vida,para que Tú reines en mí,en mis hermanosy en todo el universo.Amén
Todos los fieles, cristianos, de cualquier condición y estado son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre.
Tu última carta tiene algo de sombrío y triste; pero espero que esa nubecita se disipe pronto y que digas como el profeta: «Después de la tempestad, viene la calma, Señor”.
1973: Édouard Ménegent (Stanislas-Marie)2000: Joseph Pédron (Fernand-Jules)2001: Pierre Robic (Edbert) y Vincent Raguénès (Casimir-Joseph)2004: Henri Gourmelin (Henri-Raphäel)