Señor Jesús, al comenzar el día,te ofrecemos nuestra vida entera.Que el amor fraterno reine entre todoslos que formamos comunidad.Que cada uno se sienta felizcon la alegría de los demás,y sufra con sus penas.Que todos nos prestemos ayuda mutuapara ir a Dios y realizar su obra cada día.Que no existan jamás entre nosotrosni contiendas ni rivalidades,ni secretas envidias, ni palabras duras.Aparta de nosotros, Señor, todo lo que hiere,todo lo que divide,todo lo que altera la caridad.Haz, Señor, que hoy y siempreintentemos ayudarnosunos a otros a ser santos.Que todos vivamos hoy con dulzura,paciencia, humildady fidelidad a tu Palabra.(Regla de 1835)
Los Hermanos Superiores mayores están atentos a acompañar a sus Hermanos en los momentos importantes de su vida: inserción en la vida apostólica, cambio de misión o de comunidad, jubilación profesional, enfermedades, envejecimiento, etc. Lo hacen por medio del apoyo fraterno y de formaciones adecuadas.
¡Dios! ¡La eternidad! A veces me imagino que entiendo esas dos palabras y al momento siguiente, me doy cuenta de que soy indigno de pronunciarlas.
1985: François-Xavier Boulerice (Michel) y René Le Roy (René-Yves)2006: Alain Louchouarn (Joseph-Alain)