Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel», que traducido significa: «Dios con nosotros».Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.
Estamos ya en el centro del misterio de la Encarnación. El texto de Mateo responde a la pregunta que se hace todo cristiano: ¿Quién es Jesús? Hoy la clave nos la da Pablo: «Nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu, Hijo de Dios.»El relato del nacimiento de Jesús no es una crónica de sucesos, no se trata de una biografía de Jesús, no es «historia» en el sentido que hoy damos a esa palabra. Es teología narrativa, es decir, es una manera de contar cómo Dios se hizo hombre y puso su tienda entre nosotros.Para Mateo la anunciación del nacimiento de Jesús no fue realizada a María, sino a José. ¿Es un error? No. Es una muestra más que la escritura de la Palabra se ha hecho en un determinado contexto histórico y por personas concretas que están inmersas en una cultura. El hagiógrafo (autor sagrado) es inspirado por Dios, no manipulado por Dios.Mateo es judío y escribe para judíos. La ‘cabeza’ de una familia judía era el hombre. Dios no podía actuar contra cultura, según Mateo, y el anuncio tuvo que ser a José, él era el padre de familia y el descendiente de David y por ello Jesús será llamado ‘hijo de David’. José legitima a Jesús como estirpe de David y lo entronca en la historia sagrada de Israel. Mateo quiere transmitirnos el origen divino de Jesús. Dos veces lo dice sin rodeos. Todo lo que es y significa Jesús, es obra del Espíritu Santo: María concibe por obra del Espíritu Santo y el Ángel le dirá a José que lo engendrado en ella proviene del Espíritu.Dios se le manifiesta en sueños a José. Dios se comunica con él, como lo había hecho en el antiguo testamento. Es un Dios de vivos y no de muertos. Es el Dios de la historia que se manifiesta a los hombres y mujeres que lo buscan con sinceridad de corazón y se manifiesta en la cotidianeidad de la vida, no fuera de ella.José tiene que aceptar que lo engendrado en María, ha sido sin contar con él. El importante es el niño concebido. Es más, el mismo Dios le da el nombre. El innombrable va a tener nombre, y la imposición de ese nombre va a depender de un hombre, José. Este será el responsable de otorgarle la identidad al hijo concebido por el Espíritu en el seno de María.José es obediente (ob-audire: hace lo que oye) y lleva a María a su casa. No la abandona, se hace cargo de ella y del niño. El encargo a José de recibir a María, está indicando que todo buen israelita debe aceptar la novedad que viene de Dios, aunque cause problemas. Es Dios mismo el que hace la invitación a dar el salto. Los judíos pueden sentirse seguros al abandonar lo antiguo y abrirse a lo nuevo, al seguimiento de Jesucristo.José es el hombre justo, el hombre de obediencia libre, el hombre que protege lo débil, lo indefenso, lo amenazado, después de percibir en sueños que ‘lo que supera su comprensión’ viene de Dios y es obra del Espíritu Santo.Dios se las ingenia para que sus planes salgan adelante, aunque en algunos momentos de la historia, corran serios riesgos de naufragar.María, para Mateo, simboliza la nueva comunidad. En las dificultades que encuentran María y José, se está manifestando el conflicto que se vivía en tiempo de Mateo, entre el judaísmo fiel al Antiguo Testamento y la nueva comunidad asentada sobre la figura de Jesús. Por eso, Mateo dirá al final que todo ha sucedido para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta.
José y Dios: José viene rumiando una decisión, la decisión de abandonar a María pues entiende que le ha sido infiel. José en su rumia no se cierra a Dios y Dios se le manifiesta. José asume lo que no comprende humanamente. Se abre al misterio de Dios en su esposa. Vislumbra que algo que lo supera ha acontecido y por ello se hace cargo de María y la lleva a su casa. Dios quiso contar con José en toda su humanidad y libertad para cuidar su tesoro, y José contó con Dios. ¿Cómo son tus discernimientos, con quién o quiénes cuentas?
Jesús, María y José, la trinidad terrestre, nombres sagrados que el hombre de fe, no pronuncia más que con un vivo sentimiento de amor y la más tierna piedad. (M, 20)
Cuando el sudor no es yugosino que es bendicionesde manos laboriosasy de los corazones,cuando el sudor no es yugosino que es bendiciones.Alzamos la mirada,miramos a tu ejemplo,que a Dios le consagrastetrabajo, casa y templo,alzamos la miradamiramos a tu ejemplo.Que no nos falten nuncatrabajo y alimento,tampoco el Pan del cieloque al alma da sustento,que no nos falten nuncatrabajo y alimento.Ay, San José bendito,bendice mis labores,vos que sos padre buenode los trabajadores.Ay, San José bendito,bendice mis labores.Vos fuiste un artesano,humilde y laboriosode lazos familiaresy lazos religiosos,vos fuiste un artesanohumilde y laborioso.Porque a Cristo y Maríacuidaste con esmerote pido nos ayudesa cuidar de los nuestros,porque a Cristo y Maríacuidaste con esmero.Te pido por justiciapara los más humildes,vos que sos abogadode causas imposibles,te pido por justiciapara los más humildes.Ay, San José bendito,bendice mis labores,vos que sos padre buenode los trabajadores.Ay, San José benditobendice mis labores.