Santa María, Madre de Dios

Santa María, Señora nuestra,
nos refugiamos en el regazo de tu misericordia.
Bajo tu bendita protección
y tu especial custodia,
ponemos confiadamente, hoy y cada día
y en la hora de nuestra muerte,
nuestra alma y nuestro cuerpo,
nuestras esperanzas y consuelos,
nuestras angustias y miserias,
nuestra vida y nuestra muerte,
para que, por tu intercesión y tus méritos,
todas nuestras obras se dirijan y ordenen
conforme a tu voluntad
y a la de tu divino Hijo. Amén

  • Por el año que comienza, para que sea un año de paz y ayuda mutua entre los pueblos.
  • Por la paz en el mundo, para que cesen las guerras, la violencia y el odio, y los pueblos aprendan a dialogar y a buscar caminos de reconciliación y justicia.
  • Por las víctimas de la guerra, la pobreza y la injusticia, especialmente los niños, los migrantes y los refugiados.
  • Por la Iglesia en todo el mundo, para que sea signo e instrumento de paz, anunciando con valentía el Evangelio de la fraternidad, el perdón y la solidaridad.
  • Por cada uno de nosotros para que seamos artesanos de la paz.

Los Hermanos expresan su amor y veneración por la Santísima Virgen María, modelo de escucha de la Palabra. A través de la Escritura, meditan sobre su papel en el plan de salvación y, mediante la liturgia, viven con ella los misterios de su Hijo.
Encomiendan su vida religiosa y apostólica a su cuidado maternal. Lo hacen especialmente a través del Rosario diario, oración tradicional de la Congregación.

Ruego para que Dios los colme de sus más abundantes bendiciones al comenzar este nuevo año; ¡que vivan y mueran como santos!

1999: Armand Tassé (Albert-Marie), asistente general (1952-1970)
2016: Victor Jégu.