San Jorge

Padre bueno,
te doy gracias por la vida,
regalo de tu amor.
Haz que la comparta con todos:
con mis hermanos, con mi familia,
con mis amigos,
tejiendo lazos como lo hizo Jesús.
Envíame tu Espíritu Santo
para descubrir lo que quieres de mí.
Hazme cada día más parecido a tu Hijo:
que sus sentimientos sean mis sentimientos,
que sus pensamientos
sean mis pensamientos,
que su proyecto sea mi proyecto,
que ame como Él amó.
Como a María, Padre Bueno,
concédenos a todos
un corazón dócil a tu Palabra. Amén

  • Por las vocaciones en nuestro Distrito, la comisión de Pastoral vocacional y la casa de El Alto.
  • Por los equipos de administración de nuestros centros educativos y por la reunión en Buenos Aires.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la Provincia San Juan Bautista (Francia – Inglaterra – Italia).
  • Por la familia menesiana del colegio La Mennais de Montevideo y la de Reinosa.
  • Por la paz en el mundo.

La muerte: la máxima pobreza:
La pobreza encuentra su realización radical en la muerte. Asumiéndola a ejemplo de Cristo, el Hermano alcanza el punto más alto de su renuncia a sí mismo. Entonces está preparado para recibir los verdaderos bienes prometidos a quienes lo han dejado todo para seguir a Cristo.

¡Oh Dios mío, si tuviéramos fe! ¡Esa fe viva, esa fe animada que penetra y casi comprende los misterios del cielo! ¡Esa fe que ve la aurora del día eterno!

1966: Ernest Julien (Sulpice-Marie)
2017: Joseph Lautrou (Fernand)