Me queda hablarles de uno de los más poderosos medios de perseverancia, el de colocarse bajo la protección de esta Virgen augusta y santa que Jesucristo al morir nos ha dado a todos por madre desde lo alto de la cruz. Jamás he oído decir, observa San Bernardo, que quien haya tenido confianza en María haya sido abandonado. Vengan a María, vengan a su Madre, mis queridos hijos; es a sus pies, o mejor, en su seno donde yo quiero depositarlos (A. 158).
Si la tierra en que vivió Jesús es santa,imagina el vientre que lo dio a nacer.Si el Espíritu de Dios fue a su encuentro,mucho antes que el mismo Pentecostés.Si el Arcángel la llamó llena de graciacuando nadie sin bautismo lo podía ser.Si Jesús, cumpliendo el cuarto mandamientole dio la honra tanto a ella y a José,le dio la honra a su Madre y a José.Podría darte mil razones para amarla,pero el amor es en sí mismo la razón.Sólo sé que no hay amor en rechazarlaporque el primero que la ama es el Señor.María, María, Madre del amor.María, María, ven a mi corazón.Si hemos de llamarla bienaventuradatodas las generaciones por doquier.Si en Caná el propio Jesús oyó sus ruegosy por ella hasta cambió de parecer.Si en la cruz le pidió a Juan que la cuidara:Allí tienes a tu Madre, mi apóstol fiel.Y si Juan le abrió su casa con respeto,dime por qué no puedo actuar igual que él.¿Por qué no debería actuar igual que él?Podría hablarte de lo que aprendí a su lado,pero ya no me queda sitio en mi canción.Dios no teme que la ames demasiado,pues nadie puede amar como ella ama a Dios.María, María, Madre del amor.María, María, ven a mi corazón.
Antífona 1María ha escogido la mejor parte; la parte de María es el silencio, la humildad y la oración.
Salmo 144Himno a la grandeza de Dios
Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;bendeciré tu nombre por siempre jamás.Día tras día, te bendeciréy alabaré tu nombre por siempre jamás.Grande es el Señor, merece toda alabanza,es incalculable su grandeza;una generación pondera tus obras a la otra,y le cuenta tus hazañas.Alaban ellos la gloria de tu majestad,y yo repito tus maravillas;encarecen ellos tus temibles proezas,y yo narro tus grandes acciones;difunden la memoria de tu inmensa bondad,y aclaman tus victorias.El Señor es clemente y misericordioso,lento a la cólera y rico en piedad;el Señor es bueno con todos,es cariñoso con todas sus criaturas.Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,que te bendigan tus fieles;que proclamen la gloria de tu reinado,que hablen de tus hazañas;explicando tus hazañas a los hombres,la gloria y majestad de tu reinado.Tu reinado es un reinado perpetuo,tu gobierno va de edad en edad.El Señor es fiel a sus palabras,bondadoso en todas sus acciones.El Señor sostiene a los que van a caer,endereza a los que ya se doblan.Los ojos de todos te están aguardando,tú les das la comida a su tiempo;abres tú la mano,y sacias de favores a todo viviente.El Señor es justo en todos sus caminos,es bondadoso en todas sus acciones;cerca está el Señor de los que lo invocan,de los que lo invocan sinceramente.Satisface los deseos de sus fieles,escucha sus gritos, y los salva.El Señor guarda a los que lo aman,pero destruye a los malvados.Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,todo viviente bendiga su santo nombrepor siempre jamás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2Que el dulce nombre de María esté siempre en sus labios y en su corazón.
Salmo 130Abandono confiado en los brazos de Dios
Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
¡Regocijémonos pues, una vez más! Después del día de nuestro bautismo, éste (día de los primeros votos) es, se los repito, el día más hermoso de nuestra vida.En cuanto a mí, por una coincidencia especial, ocurre que hoy hace 47 años recibí este augusto sacramento y por lo tanto que hice mis primeros votos, por lo tanto lo que he hecho hoy no ha sido más que una renovación.¡Oh! Lo pronunciaré con un gran amor y espero, con la gracia de Dios, guardaré hasta la muerte, tan santo y dulce compromiso.¡Oh María, madre mía! Vos, y lo puedo decir, a la que siempre he amado y a la que nunca he invocado en vano, permíteme que ponga, por así decirlo, en tus manos este voto por el cual me comprometo a imitar la obediencia de tu divino Hijo.Preséntaselo a él, a fin de que siendo presentado por vos, se digne aceptarlo y derrame sobre su pobre hijo las gracias que necesita para cumplirlo fielmente (Primeros votos de los misioneros de Saint-Méen, 8 de setiembre de 1827)
AntífonaEsfuércense en imitar las virtudes de María y así atraer las bendiciones de su divino Hijo sobre ustedes y sobre los niños que les son confiados
Canta de nuevo María – Luis Enrique Ascoy
Canta de nuevo Maríatodas las grandezas de nuestro Señor,que no ha quitado sus ojosde aquellos humildes que el mismo salvo.María, María, Madre de DiosMaría, María, Madre del salvador.Mira alrededor madre del cieloy verás que en tus pequeñosla promesa se cumplió.Mira estas familias y su empeñopor hacer un mundo nuevocon justicia y con amor.Mira los ricos y poderosossolos van cayendo de sus tronos.El brazo de Dios quiere ayudarlos,pero ellos han decidido andar solos.Mira como comparte mi gentecinco panes y dos peces,como en aquella ocasión.Mira alrededor y nuevamenteque tu espíritu se alegrejunto a nuestro salvador.Mira, los soberbios y orgullososse quedan vacíos poco a poco.El amor de Dios quiere alcanzarlos,pero sólo el que se humillalogrará verlo a los ojos.Mira aquellas viudas que hoy ofrendan,junto con sus dos monedas,cada gota de sudor.Mira los Zaqueos y Magdalenas,a los José de Arimateay los Nicodemos de hoy.Mira a nuestro pueblo generosoque sigue creyendo pese a todo.El pueblo de Dios va caminando.Ven y llévanos a tu Hijode la mano y poco a poco.
A cada intención respondemos:Por María, escúchanos
-. Padre, te presentamos toda nuestra vida, recíbela como una ofrenda agradable.-. Hijo, nos entregamos contigo al servicio de los niños y jóvenes que nos confías, para llevarlos a ti.-. Espíritu Santo, impulsa con tu fuerza a la Familia Menesiana para que siga respondiendo con generosidad a las llamadas que va descubriendo.-. Padre, mira con piedad a tu pueblo que peregrina en estas tierras y toca el corazón de sus gobernantes para que el cuidado integral de la vida sea una prioridad.-. Hijo, acompaña nuestro caminar, pues solos hacemos la nada misma.-. Espíritu Santo, transforma en nosotros aquellas actitudes que empañan el rostro de Jesucristo.
Padre bueno, nos confiamos a ti por intercesión de María que hizo de su vida una ofrenda agradable a ti y que por su intermedio obtengamos las gracias necesarias para ser otros cristos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
CONSAGRACIÓN A MARÍA
Tierna Madre, dirígeme con bondad maternaltodos los días de mi viday que, en el último momento,tu inmensa caridad me proteja aún.No permitas que el enemigo de mi salvaciónse apodere de mí en ese instante terrible.Hazme gozar de tu presencia amable.Que tu rostro celeste,tus dulces ojos consuelen mi dolory cambien en acción de gracias mis gemidos.Di en ese momento a mi alma:yo soy la madre de Dios que has amado tantoy en quien has esperado.No temas, yo hablaré por ti.María, Madre, asegura a tu hijo la beatitud celestepara que termine su carrera con una santa confianzay que guiado por ti llegue a la vida eterna. Amén.(S II p. 962-969)