Nuestra Señora de Fátima

Hoy rezan por las vocaciones
Hno. javier y Centro Juan Pablo II
Los Hermanos recuerdan que somos peregrinos juntos hacia el Padre.

Santísima Virgen María;
con estas ardientes palabras,
nosotros tus fieles servidores,
nos consagramos a ti enteramente,
como a nuestra maestra,
nuestra reina y nuestra madre.
Queremos abandonarnos
en las delicias de tu amor virginal.
Permite que estos pecadores,
unidos no por la sangre,
sino por el deseo de pertenecerte totalmente,
se consagren al Señor Jesús a través de ti.
Ponemos en tus manos nuestro pobre amor
y el humilde y gozoso compromiso
de vivir hoy y siempre como esclavos tuyos.
No podemos ofrecerte
nada digno de ti, María.
Recibe únicamente nuestros débiles
y miserables corazones.
Queremos que te pertenezcan totalmente.
Tu tierno e indulgente amor
no despreciará esta pequeña ofrenda.
Santa María, Virgen y Madre,
nos entregamos y consagramos
a ti para siempre.
Consíguenos que hoy vivamos
en todo como hijos tuyos.
(Féli y Juan María 19/06/1809)

  • Para que María nos guíe por el camino de la Verdad y la paz.
  • Por los docentes y los alumnos de nuestras comunidades educativas, sobre todo los más necesitados.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Por los menesianos, Hermanos y Laicos de Haití.
  • Por la familia menesiana del Dionisio Díaz de Maldonado y la de Zamora.
  • Para que seamos fieles a nuestra consagración.

Comunidad y misión:
«La comunidad es siempre una fraternidad para la misión». Está comprometida en la obra de evangelización, que debe actualizarse constantemente. En una actitud de búsqueda humilde y realista, revisa sus orientaciones, ajusta sus métodos y reflexiona sobre el valor de su testimonio.

El buen Dios compensará lo que no les digo, si se preocupan de escucharlo en la oración, porque es allí donde Él habla a nuestro corazón.

2002: Louis Tanguy (Louis-Hervé) y Marcel Cheval (Louis-Dominique)
2003: Marcel Cornec (Laurent-Eugène)

Joseph Le Roy, último hermano fallecido