Miércoles de la feria


Hoy reza por las vocaciones
Familia de Justina de El Alto
Ser Hermano es amar hasta el extremo, sin condiciones ni retorno.


Te ofrezco, ¡oh Dios!
mi fortuna, mi tiempo, mi libertad,
mi reputación, mi cuerpo,
mi alma, mi vida;
me entrego todo, sí todo, sin excepción.
Dispón pues de mí
y de todo lo que es mío,
según te plazca.
Yo no tengo ahora otro pensamiento,
otro deseo,
que el de contribuir a tu gloria
según la medida completa
de mis medios y mis fuerzas. (Juan María)

  • Por los menesianos, las obras y las nuevas vocaciones de la provincia Santa Teresa del Niño Jesús de Uganda y Sudán del Sur.
  • Por nuestros docentes y alumnos, sobre todo por los más necesitados.
  • Por la familia menesiana del colegio Cardenal Copello de Buenos Aires y la de Santo Domingo de la Calzada.
  • Por los enfermos y discapacitados de nuestras comunidades.
  • Para que seamos fieles a nuestra consagración.
  • Por la paz en Bolivia, Haití y Sudán de Sur.

Ascesis y libertad interior:
El Hermano recuerda que el espíritu de oración se alimenta de un clima de interioridad y silencio así como de una sana higiene física y mental. Para liberarse de los obstáculos que le impiden escuchar la voz de Dios, integra en su vida la ascesis, que lo conduce a una constante conversión del corazón. En este
camino de purificación interior, se hace más capaz de entrar en la intimidad de su Señor y de entregarse generosamente a los demás.

Permanezcan en la mano de Dios como niños pequeños, muy humildes y dóciles, que se dejan llevar, mover, levantar, acostar, que son flexibles y están listos para todo tipo de movimientos; y Dios los iluminará, los bendecirá y los recompensará en la eternidad por el bien que han querido hacer, así como por el bien que habrán hecho.

1996: Simon Bergeron (Florian-Robert)
2000: Victor Dubourg (Louis-Henri)