Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él.Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte.Jesús le respondió: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.
En la sociedad judía la familia era considerada fundamental. Jesús rompió con esta estructura y propuso nuevos lazos entre las personas. Da un nuevo sentido y valor a la categoría “hermano” por sobre la relación padre-hijo.Inaugura una nueva fraternidad basada en lazos de hermandad, donde no sólo hay que procurar el bienestar de los vínculos más estrechos, sino de lo que no tienen a nadie que se ocupe de ellos. Jesús nos quiere regalar una nueva fraternidad, un espacio de crecimiento, fe y entrega.Un espacio que se construye desde lo que cada uno es, desde lo que cada uno entrega, vive, comparte y sueña.Creamos que Jesús día a día nos llama a tejer estos lazos, en donde nadie se quede fuera, donde los niños, los jóvenes y los pobres son parte de nuestras mesas, donde la vida circula porque se comparte.
En esta época dichosa, los vuelvo a ver a todos, nos reencontramos en esta casa en la que han sido de nuevo engendrados en Jesucristo y que les ha servido de cuna; aquí gustarán, saborearán con delicia las santas alegrías de la familia; cantarán a una sola voz, en un solo coro, el cántico del profeta: ‘Qué bueno, qué dulce es para los hermanos habitar juntos en una misma morada. La paz fraterna de la que gozan es como el perfume que derramado en la cabeza de Aarón, desciende sobre su rostro hasta el borde de sus vestidos; es como el rocío del Hermón que desciende sobre la montaña de Sión’. (Sermón sobre las ventajas del retiro)
Somos familia menesiana que quiere seguir a Jesús.Con alegría anunciar su Palabraa los sedientos de un agua nueva.Por eso estamos aquí, la la la la.Conmigo puedes contar, la la la la.Y dejaré mi equipaje a un lado para tener bien abiertas las manosy el corazón lleno de paz.Somos ciudadanos de un mundoque fue creado como casa de todos,como el hogar de una gran familiadonde todos vivimos en paz.