La gloria de ustedes, compréndanlo bien, es hacer cristianos a estos niños, que sin ustedes no lo serían nunca; estos niños que no pueden llegar a serlo sino en la medida en que se lo enseñen, no por sus discursos, sino por sus ejemplos, a ser humildes de corazón; a estos niños a los cuales es necesario que se hagan semejantes para que les pertenezca el reino de los cielos. (A. 305-306)
Jesús, que has dicho,dejen que los niños vengan a mí,y que me has inspirado el deseo de conducirlos hacia ti,dígnate bendecir mi vocación,asistirme en mis trabajosy derrama sobre mí el espíritu de fuerza,de caridad y de humildad,a fin de que nada me aparte de tu servicio y que,cumpliendo con celo las funciones a las que me has consagrado,sea del número de aquéllos a quienes has prometidola salvación porque habrán perseverado hasta el fin.(Regla 1823, 25, 28)
Centenario de la provincia del Pilar
Caminado por las sendas de este mundo,si descubres un niño sin poder crecer,abre tu escuela menesiana y así podrástener fuerzas y alas para poder volar.Atrévete, vamos a construir, ven,un cielo para que suene su voz y cante libre.Mírate, abre tu corazón ya, para buscar.Si entendemos la esperanza menesianay ponemos a nuestros sueños un color,un arco iris limpio y grande alumbrarála senda para todos juntos andar.Atrévete vamos a construir, venun cielo para que suene su voz y cante libre.Mírate, abre tu corazón ya, para buscar.Busca la estrella que guiaránuestro camino al andar.Atrévete, vamos a construir, ven,un cielo para que suene su voz y cante libre.Mírate abre tu corazón para buscardentro de ti, y poder dar nuestro amor.
Antífona 1Cuando el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros ¿no ha instruido con su boca divina a todos aquéllos que lo seguían? ¿No ha reunido en torno a Él a los pequeños niños para enseñarles y bendecirlos?
LOS NADIES – Eduardo Galeano
Sueñan las pulgas con comprarse un perroy sueñan los nadies con salir de pobres,que algún mágico díallueva de pronto la buena suerte,que llueva a cántaros la buena suerte;pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,ni mañana, ni nunca,ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,por mucho que los nadies la llameny aunque les pique la mano izquierda,o se levanten con el pie derecho,o empiecen el año cambiando de escoba.Los nadies: los hijos de nadie,los dueños de nada.Los nadies: los ningunos, los ninguneados,corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,rejodidos: Que no son, aunque sean.Que no hablan idiomas, sino dialectos.Que no profesan religiones,sino supersticiones.Que no hacen arte, sino artesanía.Que no practican cultura, sino folklore.Que no son seres humanos,sino recursos humanos.Que no tienen cara, sino brazos.Que no tienen nombre, sino número.Que no figuran en la historia universal,sino en la crónica roja de la prensa local.Los nadies,que cuestan menosque la bala que los mata.
Antífona 2Y nosotros, que somos sus discípulos, ¿podemos no imitar sus ejemplos y no contribuir tanto como nos sea posible a preservar la generación naciente del doble contagio de las malas doctrinas y de las malas costumbres?” (S.II p.799)
Canción para un niño de la calle – Mercedes Sosa y Calle 13
Hay un niño en la calle.Es honra de los hombres proteger lo que crece.Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles.Evitar que naufrague su corazón de barco.Su increíble aventura de pan y chocolate.Poniéndole una estrella en el sitio del hambre.De otro modo es inútil, de otro modo es absurdoensayar en la tierra la alegría y el canto.Porque de nada vale, si hay un niño en la calle.Todo lo toxico de mi país a mí me entra por la nariz.Lavo autos, limpio zapatos.Huelo a pega y también huelo a paco.Robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin diente.Lluvia sin techo, uña con tierra,Soy lo que sobró de la guerra.Un estómago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío.El mejor guía turístico del Arrabal.Por tres pesos te paseo por la capital.No necesito visa pa’ volar por el redondelPorque yo juego con aviones de papelArroz con piedra, fango con vino,y lo que me falta me lo imagino.No debe andar el mundo con el amor descalzo,Enarbolando un diario, como un ala en la mano,trepándose a los trenes, canjeandonos las risas,golpeándonos el pecho con un ala cansada.No debe andar la vida recién nacida presa.La niñez arriesgada a una estrecha ganancia.Porque entonces las manos son inútiles fardosy el corazón apenas una mala palabra.Cuando cae la noche duermo despierto,un ojo cerrado y el otro abierto,por si los tigres me cupen un balazo.Mi vida es como un circo, pero sin payaso.voy caminando por la zanjahaciendo malabares con cinco naranjas,pidiendo plata a todos los que pueda,en una bicicleta de una sola rueda.Soy oxígeno para este continente,soy lo que descuidó el presidente.No te asustes si tengo mal alientos si me vez sin camisa con las tetillas al viento.Yo soy un elemento más del paisaje.Los recibos de la calle son mi camuflaje,como algo que existe, que parece de mentiraalgo sin vida, pero que respira.Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,que hay millones de niños que viven en la calley multitud de niños que crecen en la calle.Yo los veo apretando su corazón pequeño,mirándonos a todos con fábula en los ojos.Un relámpago trunco les cruza la mirada,porque nadie protege a esa vida que crece.Y el amor se ha perdido.En un niño en la calle.Oye, a esta hora exactamente hay un niño en la calle.Hay un niño en la calle
Queridos niños, dense prisa en venir con confianza; los llamo en nombre del Señor Jesús, que, durante el tiempo que estuvo en la tierra, los llamaba también con tanta ternura y bondad. Mis pequeños niños, no teman, el Hermano que va a prodigarles sus cuidados es un segundo padre que la Providencia les da; no descuidará nada para adornar su espíritu de los conocimientos, que más tarde, podrán serles útiles; pero buscará sobre todo, por una dichosa mezcla de dulzura y de firmeza, corregirlos de sus defectos y hacer de ustedes santos; así se santificará él mismo y cumplirá la misión que ha recibido de lo alto, pasará por la tierra haciendo el bien, ignorado de los hombres, no esperando de ellos ni elogios ni recompensas, pero consolado y sostenido por la dulce esperanza de que los niños que él habrá instruido y santificado entrarán un día con él en el seno de Abraham y estarán unidos para siempre en los tabernáculos eternos.” (A. 309-310)
AntífonaEstarás lleno de celo apostólico, es decir, de celo ardiente por la santificación de estos pobres niños a los que Dios te envía.
Bendito seas, Señor – Salomé Arricibita
Bendito seas Señor,que nos convocas a tu mesaa todos sin distinciónde riqueza o de pobreza.Bendito seas por no querera ninguno fuerapor cuidar y amar a quienno quiere sentarse en ella.Bendito seas Señor,misterio de luz y vidaque tocas la oscuridade iluminas cada día.Bendito sea tu nombreque «re-crea» la justicia,enalteciendo al humildey ensalzando a quien «no brilla».Bendito seas, Señor.Diré siempre bien tu nombreporque nunca abarcaréel inmenso amor que esconde.Bendito seas, Señor,de los pequeños y humildes.Bendito sea tu amorque engrandece y hace libre.Bendito seas, Señor,por todo lo recibido.Bendito seas por todolo que hemos compartido;por mostrarnos con tu vidaque «perder» es un caminopara encontrarse a sí mismo,y a la vez, crecer contigo.
A cada intención respondemos:Señor, escucha nuestra oración
-. Por los niños y niñas que en nuestro continente sufren a causa del abandono y del déficit de servicios sociales y educativos.-. Por los niños y niñas que son víctimas de cualquier tipo de abuso, para que, desde la educación demos respuesta a sus gritos de auxilio.-. Por los niños y niñas que asisten a nuestros centros educativos para que experimenten, en ellos, el estilo de relaciones del Reino.-. Por los niños y niñas, para que encuentren en nuestra propuesta educativa a la posibilidad de conocer y amar a Jesucristo.-. Por los niños y niñas, para que encuentren en la Familia Menesiana, una familia que los acoge sin discriminación y con los brazos abiertos.
Oh, Buen Jesús, que has dicho dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, danos la gracia de ser tus instrumentos para acercarlos a ti, por medio de la educación cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.